El suelo en el que se levantaba el antiguo Lluís Sitjar da un nuevo paso hacia su transformación. El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha anunciado este miércoles el inicio de la tramitación para convocar el concurso de ideas que definirá la futura intervención en este ámbito y que pivota sobre un nuevo pabellón deportivo con capacidad para entre 2.000 y 2.500 espectadores, una bolsa de aparcamientos subterráneos en plaza Barcelona que sumará unas 650 plaza y una gran zona verde.
La actuación busca recuperar «uno de los espacios más emblemáticos de Palma vinculado a la memoria deportiva de la ciudad», ha señalado el alcalde en alusión al campo de fútbol en el que el Real Mallorca jugó durante décadas. El proyecto incluirá también la renovación de plaza Barcelona, parte del parque de Sa Riera y se integrará en la zona verde que incluirá el futuro bosque urbano del velódromo de El Tirador y el parque del canódromo.
Martínez ha defendido la necesidad del nuevo pabellón por el crecimiento de la demanda deportiva en la ciudad, tanto de usuarios como de equipos. Según ha señalado, Palma supera ya los 480.000 habitantes y el uso de las instalaciones deportivas se ha duplicado en los últimos años, una presión que, a su juicio, las infraestructuras actuales ya no pueden absorber.
El futuro equipamiento se concibe como un pabellón versátil, con pistas deportivas, gradas, espacios auxiliares para deportistas y árbitros, despachos, salas de reuniones, cafetería, almacenes y otros usos flexibles. Además, el Ayuntamiento quiere reservar parte del complejo para asociaciones vecinales.
Uno de los ejes más potentes de la propuesta será el aparcamiento. El plan prevé más de 650 plazas: unas 125 reservadas a usuarios del equipamiento deportivo, 400 para residentes y vecinos en el aparcamiento soterrado de plaza Barcelona y otras 131 de nueva creación en la calle Ramon Picó. El objetivo es aliviar la presión sobre el estacionamiento en esta zona de es Fortí, uno de los barrios más densos de Palma tras Pere Garau.
El proyecto también incorpora una dimensión paisajística. Martínez ha explicado que el nuevo pabellón debe integrarse en el corredor verde del torrente de Sa Riera y en la llamada Falca Verda, enlazando el parque de sa Riera, el Canódromo, Son Fortí, El Tirador y el resto de este eje verde. «Buscamos una propuesta que integre deporte, movilidad y espacio público», ha afirmado.
En esa lógica, la futura plaza Barcelona se plantea como «un gran balcón» sobre la zona verde, de forma que el equipamiento no actúe como barrera, sino como conexión entre el tejido urbano y el parque.
El concurso también deberá tener en cuenta la memoria histórica del Lluís Sitjar. Entre las ideas ya avanzadas figura dejar una huella topográfica que recuerde el trazado del antiguo estadio del Real Mallorca y preservar la vieja puerta del campo, que podría cambiar de ubicación si es necesario.
Asimismo, se mantiene la previsión de levantar un edificio para uso sociosanitario en este ámbito, aunque este equipamiento queda fuera de concurso de ideas.
Obras a finales de 2027 o principios de 2028
Los plazos que maneja Cort pasan por dar tres meses para la presentación de anteproyectos y elegir una propuesta ganadora antes de final de año. Después se redactará el proyecto, se licitarán las obras y la previsión municipal es poder iniciarlas entre finales de 2027 y principios de 2028.
En cifras, el futuro ámbito incluirá 32.500 metros cuadrados de espacios verdes. El presupuesto estimado ronda los 20 millones de euros para el pabellón, 12,5 millones para los aparcamientos del SMAP, 5 millones para las zonas verdes, 3,9 millones para espacios exteriores y 1,6 millones para reorganización viaria.
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