La Guardia Civil detuvo el pasado día 8 de mayo en Barcelona a un ciudadano de 29 años y nacionalidad albanesa que estaba considerado «un objetivo de alto valor policial buscado internacionalmente por Francia y España». Lo atraparon en paseo de Gràcia y encima llevaba una pistola Makarov municionada con siete cartuchos y «preparada para hacer fuego», además de documentación falsa.
El sospechoso tenía en vigor dos órdenes europeas de Detención y Entrega emitidas por las autoridades francesas por delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, así como una orden de detención de un juzgado de Barcelona por robo de vehículos.
Los agentes de la Guardia Civil siguieron al sospechoso hasta que lo pudieron reducir y detener. Le requisaron una pistola cargada de origen soviético, que fue utilizada durante décadas en países del antiguo bloque del Este y tiene munición específica 9×18 mm.
Además del arma, el sospechoso llevaba documentos falsos de nacionalidad griega, que correspondían a otras identidades, y 1.470 euros en efectivo que llevaba consigo. El detenido fue puesto a disposición de la Audiencia Nacional por vía telemática desde el Tribunal de Instancia de Barcelona.
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