Tras la decepción del jueves en Mestalla con el Rayo, el equipo de Corberán viajó a San Sebastián con el propósito de repetir la buena imagen del pasado fin de semana en San Mamés ante el Athletic Un punto garantizará la permanencia en Primera de modo matemático. Europa seguirá siendo posible si se gana y el Getafe ‘pincha’
Hace tiempo que el valencianismo vive, realmente, alicaído. Desconcertado. Lejos del lugar entre los grandes al que estaba, históricamente, acostumbrado. Sin saber qué versión le ‘regalará’ su equipo cada sábado o domingo. A falta de dos jornadas para el final de una temporada que se le hace eterna, y de un punto que certifique la permanencia matemática en Primera división, el aficionado se pregunta en su fuero interno: ¿Qué Valencia veremos hoy, el que conquistó San Mamés cuando nadie lo esperaba, o el insulso incapaz de ganar bajo el ánimo de más de 40 000 espectadores a los suplentes del Atlético de Madrid o al Rayo Vallecano?
La plantilla y el cuerpo técnico viajaron a Donostia, tierra de la Real Sociedad, con el propósito de ofrecer lo mejor de sí y, por fin, terminar por esta temporada con el sufrimiento crónico de cada campaña desde que Peter Lim decidió destrozar en 2019 el único proyecto ambicioso que se creó bajo su accionariado, el comandado por Mateu Alemany y Marcelino. Incluso, si los resultados acompañasen en esta jornada unificada de domingo -todos los partidos se disputan desde las siete de la tarde-, una nueva victoria en tierras de Euskadi harían que el Valencia llegase a la despedida del próximo fin de semana con alguna opción de tocar la octava plaza (UEFA Conference League), en posesión del Getafe con 48 puntos.
Sin margen para especular
La jornada unificada hace que el margen de especulación se reduzca sensiblemente. Los de Carlos Corberán, con 43 puntos, necesitan uno más para certificar la salvación de modo matemático sin tener que mirar a ningún otro escenario. En caso de derrota, la permanencia también estaría conseguida si cae un par de los rivales directos con mayor riesgo de caída al abismo de LaLiga Hypermotion: Elche, Levante, Mallorca o Girona. La ventaja sobre el descenso es de cuatro puntos.
Pese a ese escenario favorable, el mensaje en el vestuario blanquinegro es claro: el equipo no quiere depender de nadie y viajó a San Sebastián con la intención de cerrar la permanencia por sus propios medios.
José Luis Gayà y Renzo Saravia, lesionados muscularmente contra el Rayo, se unen a la lista de bajas de larga duración: José Copete, Mouctar Diakhaby y Dimitri Foulquier. También, el delantero argentino Lucas Beltrán, que sigue con molestias en la rodilla. Los vacíos en los laterales, en principio, serán cubiertos por Unai Núñez, en la derecha, y Jesús Vázquez, en la izquierda. Thierry Rendall, por su parte, encadena dos convocatorias tras haber dejado atrás la lesión de Son Moix ante el RCD Mallorca. No obstante, todo apunta a que el portugués podría tener protagonismo y minutos para despedirse de la afición en la jornada final ante el Barcelona.
El once del Valencia sería similar al visto en San Mamés, donde el equipo se deshizo con solvencia y sacrificio colectivo al Athletic Club.
Enfrente, mientras tanto, estará la Real Sociedad de Carlos Soler y Gonçalo Guedes que vivirá un partido con un componente emocional: la despedida en Anoeta de uno de sus capitanes, Aritz Elustondo.
Opciones matemáticas
En tierra de nadie, pero no del todo… Esa es la situación del Valencia CF a falta de dos jornadas para la conclusión de LaLiga 2025/26. Está entre los nueve equipos que todavía podrían descender a Segunda división, pero también, entre los seis con opciones de alcanzar la octava plaza, en teoría, la que dará derecho a disputar la próxima edición de la UEFA Conference League.
La realidad, con 43 puntos en la clasificación, es que lo más probable para el conjunto de Carlos Corberán es que se quede en Primera, aunque sin alcanzarle para regresar a Europa, donde no compite desde marzo de 2020. De partida, un empate en cualquiera de las dos fechas que restan por disputarse garantizaría de forma matemática la permanencia en Primera. Para optar a la Conference, la única alternativa pasa por sumar los seis puntos y esperar que tropiecen los rivales que marchan por delante: Athletic Club y Rayo Vallecano. La Real Sociedad, con el billete para la Europa League ganado con campeón de la Copa del Rey, no cuenta. El Sevilla, por su parte, camina por detrás en el empate a puntos porque el golaveraje es favorable a los de Corberán.
Un punto salvará la categoría al 100 % en el caso del Valencia. La derrota podría valer en este pobre objetivo en múltiples combinaciones en función del golaveraje. Por ejemplo, la derrota del Elche o el Alavés, y un empate en la ‘final’ entre el Levante y el Mallorca bastarían. Otra opción, quizá más sencilla, pasaría porque el Girona no se imponga en la despedida de Antoine Griezmann con el Atlético en el Metropolitano. En la jornada final, Girona y Elche no podrían llevarse cada uno los tres puntos ya que se enfrentan entre sí en Montilivi. Por otro lado, para apurar la opción de la Conferenceal Valencia solo le vale ganar a la Real Sociedad y que el Getafe no gane en el Martínez Valero al Elche. Si ese supuesto se da, habría que volver a vencer, en este caso al Barcelona, en la jornada 38 y esperar resultados en función de lo que haya pasado en la 37 en los partidos Athletic – Celta, y Rayo Vallecano – Villarreal. Las opciones europeas de Osasuna y Espanyol, que se miden este fin de semana, son remotas y el que ganara siempre querdaría por detrás de los de Corberán contando con el seis de seis.














