El monolito de sa Feixina, en Palma, ha amanecido este sábado con pintadas de color rojo en uno de los cuatro lados del monumento.
La parte más afectada es la central, donde se pueden ver varias salpicaduras de pintura roja.
Las pintadas se producen apenas una semana antes de la concentración convocada por el grupo neonazi Núcleo Nacional en el parque de sa Feixina, para mostrar su apoyo al monumento después de que la Secretaría de Estado de Memoria Democrática acordara en marzo su inclusión en el catálogo estatal de símbolos contrarios a la memoria democrática y ordenara su retirada del espacio público.
La Coordinadora Antifeixista de Mallorca ha criticado «la impunidad que otorgan las instituciones públicas a las expresiones fascistas» en las calles, «sea en Palma o en otras ciudades como Barcelona, Valencia o Madrid», y ha señalado la responsabilidad tanto del Delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez, como del alcalde de Palma, Jaime Martínez, de que esta concentración se celebre.
El obelisco fue erigido en 1948 para homenajear a las víctimas del hundimiento del crucero franquista Baleares por proyectiles republicanos en la noche del 5 al 6 de marzo de 1938 durante la batalla del Cabo de Palos.
Trece meses antes, el Baleares participó en el bombardeo de la población civil que huía de Málaga hacia Almería por la carretera litoral, un episodio conocido como ‘La Desbandá’.












