El permiso para conducir coches automáticos cada vez tiene más tirón entre los alumnos de las autoescuelas. La facilidad en la conducción con respecto a los coches de cambio manual es la principal razón para optar por este ‘código 78’, pero no la única. Claudia Pascual tiene 20 años, vive en Cabrils y acaba de obtener este carnet: «En casa teníamos un automático, un Lexus. Como es el que iba a conducir y no uno manual, opté por este tipo de carnet».
Cuenta Claudia a EL PERIÓDICO que está satisfecha por haber tomado esta decisión y añade que, aunque cada clase práctica es más cara, «50 euros, frente a 40 del coche manual», le ha acabado saliendo más barato: «Es más sencillo y he acabado haciendo menos prácticas. Normalmente, la gente hace entre 20 y 30. Yo subí a examen habiendo hecho 13 y aprobé. He acabado ahorrando».
Consejo del profesor
En ocasiones, son los propios profesores los que sugieren a los alumnos que se pasen al automático. Lo explica Fátima Katrani, de 41 años y vecina de Terrassa. Empezó haciendo las prácticas con un coche manual, pero desde el principio no hubo ‘feeling’. No se hacía con el coche ni con el cambio de marchas. En vista de que no había progreso, fue su instructor de la Autoescuela Vallparadís quien le propuso que probase con el automático.
«Acertó. Me siento más segura conduciendo este tipo de coches. No tengo que estar pendiente del cambio de marchas y me puedo centrar más en la carretera», explica a este diario. Ahora lleva cerca de una treintena de prácticas realizadas y ya se ve capacitada para presentarse al examen: «Aún no tengo fecha, pero va a ser este mismo mes», explica Fátima. «Con el manual habría tenido que hacer más prácticas, porque la conducción es más complicada». Respecto al turismo que conducirá cuando obtenga el permiso, cuenta: «Mi cuñado tiene un comercio de coches y nos va a conseguir un coche automático barato».
Fatima Katrani y Teresa Mendoza se preparan para subir a examen con coche automático / DLF
En esa misma autoescuela toma clases de automático Teresa Mendoza, colombiana de 50 años que nunca había conducido en su país. «He decidido sacarme el carnet ahora. Mi marido se compró un coche automático, un MG. Como es el que voy a llevar, he preferido optar por este carnet». Lo ve mucho más sencillo que conducir uno manual. Y aunque ya ha subido a examen un par de veces, ha suspendido por «mala suerte», asegura. «Pero a la próxima me lo saco«, apunta, riendo.
Coche de empresa
Disponer de un coche automático es otra de las principales razones por las que los alumnos se apuntan al ‘código 78’. Tal es el caso de Rana Chabl, libanesa residente en Sant Cugat que todas las semanas coge el transporte público para plantarse en Terrassa a hacer prácticas: «Sé que hay otras autoescuelas que ofrecen estos cursos, pero me decidí por esta porque me habían hablado bien de cómo ofrecen las prácticas con coches automáticos, y estoy contenta».

Rana Chleb ha optado por el carnet automático porque su empresa le pondrá un coche eléctrico / Ferran Nadeu / EPC
Rana lleva una veintena de prácticas, conduce con soltura y, como es su primera experiencia al volante, no pega los clásicos «frenazos» que suelen dar los conductores que se pasan del manual al automático: «En mi caso he optado por este tipo de carnet porque trabajo para una compañía farmacéutica que nos pone coche de empresa. Hay mucha variedad de marcas disponibles, pero todos son eléctricos. Y como el eléctrico es siempre automático, tomé esta decisión».
El coche del futuro
Su profesor, Santiago Suárez, lleva más de 30 años en la profesión y recomienda a los alumnos que prueben esta opción: «Es el futuro. No queda tanto para que la mayoría de los coches que veamos circulando sean automáticos. Por cuestiones de ecología, los motores térmicos de toda la vida van a acabar desapareciendo o quedando para casos muy concretos».
Suárez espera «que se apruebe pronto la directiva europea que fijará en 7 u 8 horas de prácticas los requisitos para convalidar el carnet automático y que los alumnos también puedan llevar el manual». Subraya que «en otros países, como Estados Unidos o la Europa del norte, tienen más cultura y tradición de coche automático, pero aquí también se acabará imponiendo».
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