Veinticinco años después de que todo empezara en un pequeño pueblo de Gipuzkoa, la Zegama-Aizkorri llega a su edición más cargada de historia. El domingo, Kilian Jornet volverá a ponerse en la salida que ya ha cruzado once veces con la txapela al final. Manuel Merillas, otro de los grandes nombres de la leyenda de esta carrera, estará a su lado. Sara Alonso defenderá el título que conquistó entre lágrimas hace un año. Y Tove Alexandersson, la mejor corredora de trail del mundo ahora mismo, pisará por primera vez el Sancti Spiritu. Todo esto en la prueba que inaugura las Golden Trail World Series 2026 y que, 25 años después de su primera edición, sigue siendo incapaz de decepcionar.
Y el barro formará parte del espectáculo. Las previsiones meteorológicas apuntan a lluvia para este sábado lo que complicará el terreno y transforma el recorrido en una bestia distinta: las placas de caliza del Aratz y la cresta hacia el Aitxuri se vuelven traicioneras, la calzada empedrada de Sancti Spiritu pierde toda su tracción y la bajada final desde Andraitz puede convertirse en una pista de hielo. En condiciones así, los récords de Kilian Jornet y Nienke Brinkman (3h36’40» y 4h16’43», ambos establecidos en 2022 con tierra seca) quedarán probablemente fuera del alcance. Pero el espectáculo, si cabe, gana enteros.
Kilian Jornet es el gran protagonista de la edición y el hombre que marca el ritmo de cualquier análisis. Once victorias en doce participaciones, el récord de la prueba y una declaración de intenciones que no dejó dudas cuando confirmó su presencia: «Para la 25ª edición era imposible no volver.» Con 38 años, el catalán llega en un año donde ha diseñado un calendario muy selectivo: Zegama, Western States, Sierre-Zinal y UTMB. Motivación no le falta. La pregunta es si el campo se lo permite.
Elazzaoui, compañero en NNormal y rival en Zegama
Elhousine Elazzaoui es hoy en día uno de los corredores más en forma del circuito y el gran aspirante a arrebatarle la txapela. El marroquí de NNormal (equipo propiedad de Kilian) ganó Zegama en 2025 y fue segundo en 2024, precisamente detrás de Kilian. Conoce el recorrido palmo a palmo y ha demostrado sobradas capacidades para ganar aquí.
Elhousine Elazzaoui fue el ganador de Zegama en 2025 / IGOR QUIJANO
El tercer nombre es Rémi Bonnet, aunque su caída en el la pasada Grand Raid Ventoux by UTMB le hace llegar en un estado de forma de duda total. El suizo ganó Zegama en 2018 y ha construido desde entonces una carrera sólida en las pruebas más técnicas del circuito.
Manuel Merillas es el otro ganador de Zegama en la lista. El asturiano quiera batirse con Kilian (comparten asesoramiento por parte de Jesús Álvarez Herms, eminencia en biomedicina y especialista en fisiología) y ya sabe lo que es cruzar primero la meta en el pueblo guipuzcoano y conoce mejor que nadie lo que exige este recorrido a nivel mental. A su lado, Daniel Pattis que lidera el bloque italiano junto con Lorenzo Beltrami.
Entre los españoles, Antonio Martínez es el mejor clasificado por detrás de Jornet y Merillas, con un nivel que le sitúa en el grupo de los que pueden aspirar a un top 10 de altura. Nicolas Molina y Alain Santamaría completan una representación española que, más allá de los dorsales de élite, cuenta con decenas de corredores locales que conocen cada piedra del Aizkorri. En condiciones de barro, ese conocimiento del terreno vale más que cualquier marca en papel.
La txapela de Sara contra el debut de Alexandersson
Si en masculino la narrativa gira alrededor del regreso de Kilian en el 25º aniversario, en femenino hay dos historias que se cruzan en la misma salida. Sara Alonso llega como campeona defensora después de una victoria en 2025 que le arrancó las lágrimas en meta. «Ganar en Zegama para una vasca es increíble, un sueño ganar la txapela«, declaró entonces.

El ‘top 5’ femenino de la Zegama 2025 / ROGER SALANOVA
Este joven donostiarra conoce el recorrido mejor que nadie del pelotón, entiende cómo gestionar el Sancti Spiritu —esa subida de 180 metros de desnivel medio con el 30% de pendiente donde el público forma un pasillo humano que puede hacer volar o destruir a un corredor— y tiene el factor psicológico de saber que ya lo ha conseguido.
Enfrente llega Tove Alexandersson. La sueca, campeona del mundo en Canfranc el pasado año por delante de Sara, tiene la etiqueta de estar considerada como la mejor del mundo ahora mismo. Debuta en Zegama y eso es, a la vez, su mayor incógnita y su mayor amenaza. No conoce el recorrido, no ha sentido el Sancti Spiritu, no ha corrido nunca con esa presión de público ni sobre ese terreno de caliza empapada. Pero su nivel es superior al de cualquier otra corredora de la lista viendo sus últimos resultados y más ahora tras fichar por Salomon este mismo año. El debut de Alexandersson es el gran interrogante de la jornada femenina.

Sara Alonso, en el podio femenino junto a Tove Alexandersson y Naomi Lang / WMTRC
Judith Wyder fue segunda el año pasado y conoce perfectamente lo que se necesita para ganar aquí. La suiza es una especialista en terreno técnico (las condiciones de barro pueden favorecerla) y será una presencia constante en la parte delantera. Junto a ella, Anna Tarasova, que compite con bandera española y es una de las grandes especialistas en montaña del circuito europeo.
El duelo vasco añade una capa emocional extra. Malen Osa fue tercera en 2025 y segunda en 2024, y ha convertido el podio de Zegama en algo que ya parece casi obligatorio en su palmarés. Núria Gil, campeona de España de Carreras por Montaña 2026, llega en el mejor momento de su carrera. Y Marta Martínez Abellán completa una representación española en la élite femenina de seis corredoras que refleja el estado de salud del trail femenino en nuestro país.
La carrera arranca este domingo 17 de mayo a las 9:00 horas (CEST) desde la plaza de Zegama, con el Sancti Spiritu ya esperando en el kilómetro 19,6 y el Aitxuri —techo de la prueba a 1.551 metros— como juez de instrucción a mitad de recorrido. Kilian Jornet tiene once txapelas. Sara Alonso tiene la ventaja de correr en casa. Y Tove Alexandersson debuta. Más ingredientes, imposible.













