Asistir a una misa de requiem por el cambio manual en el automóvil tal vez resulte algo prematuro. No obstante, la guillotina para dejar de vender los motores de combustión a partir de 2035, que tiene calendarizada la Unión Europea, acelerará su proceso de desaparición. Aunque haga pequeñas maniobras suavizantes, tarde o temprano eso llegará. El ‘cambio de marchas’ quedará solo para los modelos deportivos que quieran seguir llevando motor de combustión y desafiar la normativa.
Marcas como Seat producirán coches manuales hasta 2032 y en el mercado de ocasión seguirá habiendo oferta más allá de 2035
Llegados a este punto, la realidad del mercado del automóvil nos dice que Europa camina inexorablemente hacia el cambio automático, y es que la mayoría de los vehículos que implantan tecnología electrificada, ya sea híbrido convencional (HEV), híbrido enchufable (PHEV), eléctrico (BEV) o eléctrico de autonomía extendida (REEV), llevan cambio automático. Es más, en muchos casos ni eso. Y es que los eléctricos son como un interruptor que abre y cierra la entrega de corriente.
Tendencia a la baja
Actualmente, en España, entre 70 y 90 modelos que se comercializan en el mercado (lo que supone sobre un 45% o 55%) corresponden a coches dotados con cambio manual. Pero la tendencia es claramente a la baja: hace 10 años eran cerca del 80 % y hace 20 años del 95 %. La mayoría de los coches manuales ofrecen seis relaciones (o sea, marchas), y algunos subsisten con cinco.
Todos los fabricantes generalistas siguen manteniendo esta tecnología porque, entre otras cosas, sigue haciendo el producto más asequible. Los coches con etiqueta C llevan cambio manual en su mayoría ya que son modelos de acceso equipados con motor térmico ya sea diésel o de gasolina. También influye el país, y es que el sur de Europa sigue siendo más manual que el norte, y los países con mayor poder adquisitivo apuestan por el automático.
Mercedes-Benz, Volvo, Lexus, Land Rover o Jaguar han renunciado totalmente al cambio de marchas
No obstante, marcas como Mercedes-Benz, Volvo, Lexus, Land Rover o Jaguar han renunciado totalmente al cambio de marchas, y otras como Porsche o Audi solo lo dejan en sus versiones más especiales y deportivas. BMW lo ha eliminado de sus gamas medias y altas, y en Volkswagen algunos modelos ya solo llegan con cambio automático en modelos como el Golf GTI. El cambio automático comprende tanto los convencionales, los DSG (doble embrague), para motores con hibridación, y variadores en el caso de muchos eléctricos.
Aún así, los amantes de la ‘mayonesera’ pueden estar tranquilos, ya que muchos fabricantes agotarán hasta 2035 su ‘debilidad’ por los cambios manuales. Así, Seat mantendrá el manual en algunos de sus modelos de acceso a la gama Ibiza y Arona. Puede que también en el León. Incluso en sus versiones deportivas FR. Y como Seat, que mantiene la fecha tope de producción en 2032, el resto de generalistas. Y es que recordemos que se podrá seguir circulando con motores de combustión hasta 2050. Eso significa que en el mercado de ocasión seguirá habiendo oferta más allá de 2035.
En Europa, el 70% de vehículos ya son automáticos; cifra que llega al 98% en Noruega
Peugeot, Citroën, Opel, Dacia, Renault, Skoda, Fiat, Nissan, Volkswagen, Kia, Hyundai, Toyota, Ford, e incluso algunas de las marcas chinas, como MG, que asoman en Europa siguen manteniendo el cambio manual en sus versiones de acceso. En los vehículos comerciales la gama manual es más amplia.
El mercado mundial también sigue esa tendencia. En Estados Unidos solo hay 25 modelos con cambio manual. En Noruega, por ejemplo, de los 180.000 coches que se vendieron en 2025 el 98% tenía alguna electrificación (o sea, cambio automático). La media del mercado en Europa es del 30% de cambios manuales frente al 70% de cambio automático.
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