La huelga indefinida de profesores de centros públicos de la Comunitat continúa, y los docentes buscan la manera de poder alargarla lo máximo posible.
Como adelantó EL ESPAÑOL, por cada día no trabajado un profesor se expone a dejar de ganar entre 170 y 190 euros, así lo establece la ley.
Para contrarrestarlo, los docentes del IES Berenguer Dalmau de Catarroja han optado por pedir donaciones económicas a las familias.
En una publicación difundida por la coordinadora de asambleas docentes, los profesores del centro educativo de Catarroja piden colaboración para hacer frente a las consecuencias de la huelga.
«La asamblea ha creado una caja de la solidaridad para hacer frente a las pérdidas económicas del profesorado por la huelga indefinida», anuncian.
Así, detallan que por cada día de huelga «se pierden 175 euros por profe».
Realmente no se trata de un importe fijo. Como explicó este periódico, la cantidad que se deja de percibir depende de las características del trabajador.
El grupo de edad más representativo del profesorado valenciano es de entre 42 y 45 años, con una antigüedad de unos 20 años, 6 trienios y 3 sexenios.
Para ellos se descontarían, por cada día de huelga, 171,55 euros en caso de ser docente de Primaria y similares (A2-21) y 190,84 euros en caso de ser docente de Secundaria y similares (A1-24).
El salario bruto para un maestro con esa antigüedad es de 3.210 euros, por lo que -según establece la ley- con 19 días de huelga se agotaría el sueldo del mes.
Así lo establece el Real Decreto-ley 17/1977 sobre relaciones laborales, que regula precisamente el derecho a la huelga en el ámbito profesional. Además, el artículo 6 de este Real Decreto-ley detalla que ejercer el derecho de huelga implica la suspensión del contrato de trabajo.
Cartel difundido por los profesores del IES Berenguer Dalmau. EE
Esto supone que el trabajador no está obligado a ejercer, pero también que el empresario no está obligado a abonar el salario en consecuencia del tiempo no trabajado.
De esta forma, se producen hasta tres descuentos en la nómina de cada trabajador que secunde la huelga: el salario correspondiente al día no trabajado, la parte proporcional de la paga extraordinaria y la fracción equitativa del descanso semanal por ese día.
Las peticiones
Los profesores de la escuela pública valenciana encaran desde este lunes 11 de mayo una huelga indefinida tras semanas de negociaciones fallidas entre la Conselleria de Educación y los sindicatos de docentes.
La convocatoria llega después de meses de advertencias por parte del profesorado -al inicio del curso escolar ya avanzaron al Gobierno valenciano que se enfrentaría a un «otoño caliente«- y de una última semana considerada clave para evitar el paro que finalmente no ha dado resultados.
El conflicto estalla en pleno fin de curso escolar y se centra en las subidas salariales, mejoras en las infraestructuras, la reducción de ratios de alumnos y la burocracia, el incremento de las plantillas de profesores, la defensa del uso del valenciano o la climatización en las aulas que piden los docentes.
STEPV, UGT, CCOO, CSIF y ANPE exigen una recuperación progresiva del 20% del poder adquisitivo, lo que supondría una mejora salarial de aproximadamente 500 euros mensuales.
Los docentes piden bajar las ratios en las aulas, pasando de los 25 alumnos en Infantil y Primaria a los 15. Y de los 30 y 25 de ESO y Bachillerato a 20 estudiantes.
También reclaman recuperar las plantillas con la creación de 2.000 nuevos puestos de trabajo y el refuerzo de los profesionales que trabajan específicamente en la inclusión de los estudiantes con necesidades especiales en las aulas.
Los sindicatos exigen a la Conselleria un plan de adecuación climática de los centros que evite las situaciones de frío y calor extremo que se sufren cada año en muchos centros. El año pasado llegaron a tener que impartir clase a 38 grados.








