El fabricante japonés de vehículos Honda ha abandonado su objetivo de vender solo vehículos eléctricos para 2040, y se centrará en ámbitos como la compensación de emisiones o los nuevos combustibles para lograr la neutralidad de carbono en 2050, explicó este jueves su presidente, Toshihiro Mibe. «Reconocemos que, en la situación actual, una proporción de ventas específica del 100 % de vehículos eléctricos y vehículos de pila de combustible para 2040 ya no es realista», aseguró el responsable, durante una rueda de prensa en Tokio para presentar los resultados financieros del último ejercicio, finalizado en marzo.
En particular, el fabricante quiere impulsar la producción de vehículos híbridos, y planea introducir 15 nuevos modelos a nivel global para 2029, principalmente en Norteamérica, según detalló este jueves la empresa.
Sus palabras llegan después de que el fabricante se anotara unas pérdidas netas de 423.941 millones de yenes (unos 2.293 millones de euros) en el último año fiscal, sus primeros resultados en rojo desde que comenzó a cotizar en la Bolsa de Tokio, en 1957.
Las pérdidas, que el fabricante espera convertir en beneficios netos de 260.000 millones de yenes (1.406 millones de euros) para finales del año fiscal en curso, se deben principalmente a su decisión de cancelar el desarrollo y lanzamiento de tres vehículos eléctricos que iban a producirse en Norteamérica a causa de la baja demanda.
«Dado que el mercado norteamericano es nuestro mercado principal, nos vemos muy afectados por los grandes cambios que ocurren allí», explicó Mibe, que atribuyó el fuerte empeoramiento del sector al «giro de 180 grados» de las políticas ambientales del presidente estadounidense, Donald Trump. «En adelante, queremos cambiar nuestro objetivo hacia el ‘volumen total de reducción de CO2’, combinando la electrificación (que incluye híbridos y vehículos eléctricos de batería), combustibles neutros en carbono y tecnologías de compensación de carbono», aseguró el responsable.
Suspensión de una inversión en Canadá
El primer efecto de abandonar la electrificación como prioridad es que Honda ha anunciado la suspensión indefinida de su proyecto para construir un complejo para la fabricación de vehículos eléctricos en Canadá, una inversión de unos 15.000 millones de dólares canadienses (11.000 millones de dólares estadounidenses), por «la evolución de las condiciones empresariales». La compañía señaló en un comunicado que la decisión responde a «la evolución de las condiciones empresariales», un cambio en su estrategia de recursos externos y los cambios en la demanda de los consumidores.
El proyecto, que ya había sido pospuesto previamente, incluía una nueva planta de vehículos eléctricos, una instalación de baterías y otros elementos de la cadena de suministro en la provincia de Ontario, con el objetivo de reforzar la capacidad de Honda en Norteamérica, ante el crecimiento previsto de la demanda de eléctricos. La inversión iba a crear unos 1.000 empleos adicionales en su planta de Alliston, al norte de Toronto, donde la compañía fabrica los modelos Civic y CR-V, pero Honda subrayó que la decisión no tendrá impacto sobre los trabajadores actuales ni sobre las operaciones existentes.
El anuncio se produce el mismo día en que el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció una nueva estrategia nacional para convertir a Canadá en una superpotencia en la producción de electricidad. En una rueda de prensa este jueves, Carney dijo que la decisión de Honda es «decepcionante» y la enmarcó como parte de la «situación estratégica y financiera» de la compañía japonesa y de sus decisiones globales.
Carney también señaló que, aunque los precios de la gasolina están subiendo en todo el mundo, los de la electricidad se han mantenido estables, por lo que, junto con los avances tecnológicos, «el cambio hacia vehículos de bajas emisiones está avanzando globalmente y probablemente avanzará aquí».












