La actuación que acaba de adjudicar el Principado para el tramo de la carretera AS-374 que conecta Posada con Lugo de Llanera incluye la habilitación de diez paradas de autobús (cinco en cada sentido de circulación), un tramo de acera peatonal de 305 metros de largo y metro y medio de ancho, varios pasos de cebra y la reordenación parcial de la senda existente junto a la carretera, que, no obstante, conservará sus tres metros de ancho actuales.
Se trata de una intervención que los usuarios habituales de la senda consideran «muy necesaria» por cuestiones de «seguridad» en la carretera, pero siempre que se respete el itinerario peatonal. «Los coches van muy deprisa y es un peligro cruzar», exponen María González y José Manuel Muñiz, vecinos de Lugo que utilizan a diario la ruta que conecta con Posada para dar un paseo de unos cuatro kilómetros.
Presupuesto
La intervención que promueve la Consejería de Movilidad con un presupuesto de 478.735 euros y cinco meses de plazo afecta al tramo comprendido entre la glorieta de enlace con la AS-17 y el núcleo de Castañera, en un recorrido total de 2,18 kilómetros. El objetivo prioritario pasa por la mejora de la movilidad peatonal en un vial en el que los usuarios del transporte público no disponen de espacios seguros para acceder a las paradas y tampoco pueden cruzar la calzada de forma segura.
Por la izquierda, José Ramón Álvarez y José González en la ruta peatonal. / J. A. O.
Uno de los elementos más destacados del proyecto es la construcción de un nuevo tramo de acera en la margen izquierda del vial, la contraria a la senda. Este itinerario peatonal se ejecutará en la zona intermedia del trazado, a lo largo de 305 metros lineales. Tendrá 1,5 metros de ancho y para su construcción se aprovechará el espacio existente entre la calzada y los cierres de las fincas.
Autobuses
El plan incluye también la construcción de diez nuevas paradas de autobús distribuidas a lo largo del tramo, cinco en cada margen de la carretera. Todas ellas dispondrán de carriles de detención específicos de tres metros de ancho para que los autobuses puedan estacionar fuera de la calzada principal, algo que ahora no es posible. Actualmente, estas paradas están señalizadas mediante postes y muy pocas cuentan con marquesinas.
Según detallan los usuarios de la senda peatonal, los autobuses se detienen en el carril de circulación y los pasajeros carecen de espacios seguros para subir y bajar de los vehículos, especialmente en la margen izquierda de la carretera. Para solventar este problema, la actuación prevista incorpora en cada parada zonas peatonales de espera con aceras de 1,5 metros y pasos de peatones adaptados.
La actuación también afectará a la senda existente en la margen derecha de la carretera. La ampliación de la plataforma viaria necesaria para construir los nuevos apartaderos de autobús obliga a desviar parcialmente su trazado actual, pero manteniendo los tres metros de ancho. El proyecto subraya que la infraestructura «no desaparecerá ni perderá capacidad, sino que será reconfigurada para compatibilizarla con las parada de autobuses».
«Alivio»
La garantía de que la senda seguirá con las mismas características supone un alivio para José Ramón Álvarez y José González.
«Esta senda está muy bien y es utilizada a diario por mucha gente tanto de Lugo como de Posada. Vemos bien que arreglen la carretera y que la hagan más segura, pero el paseo no puede desaparecer», coinciden estos vecinos de Lugo, que casi todos los días utilizan la senda para hacer una caminata de varios kilómetros.
El proyecto del Principado para la AS-374 se completa con la rehabilitación superficial del firme, la renovación de toda la señalización horizontal y vertical, la adaptación del drenaje y la incorporación de nuevas limitaciones de adelantamiento en un tramo donde actualmente esta maniobra se permite en más del 70% del recorrido, pese a atravesar varias zonas habitadas.













