El cuidado que no se ve tiene una dimensión millonaria: las personas con discapacidad o dependencia reconocida en la comunidad reciben cada año 491,35 millones de horas de atención informal en Galicia, prestada en su mayoría por familiares. Así lo revela el informe El Derecho al Cuidado y la Economía de los Cuidados en España, del Centro Internacional sobre la Longevidad, que estima que reemplazar ese trabajo por cuidados profesionales tendría en la comunidad un coste de entre 4.227 y 5.495 millones de euros anuales.
En Galicia, el 55% de las personas con discapacidad reciben cuidados en su hogar (la cifra más elevada del país, junto a País Vasco), y en el caso de las personas con alguna dependencia reconocida, asciende al 85% (solo por debajo de La Rioja, con un 86%). De este porcentaje, en la mayoría de casos se trata de cuidados informales, es decir, los prestados por personas no profesionales, principalmente familiares. En Galicia, los reciben el 98% de las personas con discapacidad, haciendo que la comunidad comparta el podio con Cantabria, Madrid y Melilla; y el 96% de las personas con una dependencia reconocida, por debajo de Madrid (98%), Murcia y Canarias (97%) y al mismo nivel que Cantabria y Castilla y León. En el conjunto estatal, las medias se sitúan en el 96% y el 95%, respectivamente, lo que constata que es un modelo muy extendido por todo el territorio.
De este modo, de los 10,7 millones de horas a la semana de cuidados que reciben los gallegos con discapacidad o dependencia, el 88% son informales. Esto es, en Galicia se prestan 491,35 millones de horas de cuidados informales cada año, cuyo valor económico equivaldría a entre el 5,2% y el 6,7% del PIB gallego si se sustituyesen por trabajo remunerado.
Para realizar este cálculo, el informe emplea varios supuestos distintos en base a cuatro salarios de referencia, que van desde los 8,14 euros por hora de los sectores específicos de cuidados hasta los 10,58 euros de un escenario que corrige la brecha salarial de género. Según el supuesto elegido, el valor económico del cuidado informal en Galicia se sitúa entre 4.227 y 5.495 millones de euros al año. La estimación que los autores consideran más precisa lo cifra en 4.534 millones.
En Galicia, esta realidad convive con ayudas específicas al cuidado en casa. La Xunta cuenta con el Bono Coidado no Fogar, una prestación de 5.000 euros al año —416 euros al mes— para personas con dependencia atendidas en su domicilio, con independencia del grado reconocido y del nivel de renta. A principios de año, la recibían cerca de 39.000 personas.
En el conjunto de España, por su parte, el valor estimado de los cuidados informales en el escenario más elevado ascendería a los 74.538,42 millones de euros, lo que equivaldría a un 4,7% del PIB nacional.
En todo caso, el propio documento señala que en este cálculo no se ha podido tener en cuenta el papel del cuidado afectivo y emocional, «vital» en la socialización de las personas con discapacidad y dependencia, y tampoco las tareas de supervisión y organización. Además, para evitar sobreestimaciones, los autores limitan el cómputo de cuidados declarados a un máximo de 16 horas diarias.
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