Lejos de las pistas hace ya más de un año, Rafa Nadal parece ya más dispuesto a hablar sobre su presente y sobre todo, sobre su pasado. El campeón de 22 Grand Slams volvió a tomar la palabra en una conferencia reciente, donde explicó sus peores momentos de su carrera, recordando el inicio de su problema en el pie, que acabaría siendo uno de los grandes lastres en sus años como profesional.
Remontados a 2005, el balear contó como se enteró que sufría una enfermedad degenerativa en el pie, el conocido síndrome de Müller-Weiss. «Todo empezó tras la final del Masters 1000 de Madrid a final de año. Durante el partido tuve un problema en el pie, pero terminé ganando y no le di mucha importancia» empezó Nadal.
Un problema pequeño que se acabaría convirtiendo en un quebradero de cabeza y que costó mucho tiempo poder dar con la tecla. «A partir de ahí empezó una situación díficil de tolerar porque los siguientes meses no hubo manera de recuperar. Tras visitar muchos médicos, terminamos encontrando que era una enfermedad degenerativa que me planteó un problema grande que era que igual no podía seguir jugando» explicó.
Un hecho que no niega que fue sin duda «el problema más grave de mi carrera». «Parecía en aquel momento que mi carrera estaba empezando y mi vida estaba destinada a ser un tenista profesional y de golpe y porrazo esa ilusión se te cae por completo» confesó sin problemas.
LA SOLUCIÓN
Un problema que por suerte para todos acabó encontrando solución aunque sin sufrirlo. «Después de meses se encontró una solución que aunque nunca fue una cura, me permitió continuar con mi carrera a través de unas plantillas que me salvaron» explicó.
Las plantillas de Rafa Nadal / X
Unas plantillas que salvaron la carrera de Nadal y la del mejor tenista español de la historia. 22 títulos de Grand Slam y una hegemonía sin precedentes en Roland Garros.
Pese a todo ello, la realidad de Nadal no fue tan fácil. «La situación era realmente desagradable y dura» terminó en la conferencia.













