Ser ciego ha sido un gran obstáculo en la vida de Jonathan Armengol, aunque con tiempo y la ayuda de un perro guía, logró adaptarse. Sin embargo, todo cambió cuando nació su hijo, que ahora es un bebé de un año, ya que necesitaba ayuda constantemente para saber si estaba despierto o dormido, si lo que le estaba dando era leche o zumo…
Por eso, Jonathan recurrió a la Inteligencia Artificial, que ahora se convertido en sus ojos. La cámara del móvil le da las respuestas que necesita, comunicándole cómo es el mundo que él no alcanza a ver.
«Un día mi mujer me echó la bronca porque despertaba al niño al escuchar los ruidos que hacía dormido«, nos cuenta, «fue entonces cuando se me ocurrió preguntarle a Gemini si el niño tenía los ojos abiertos o cerrados».
La Inteligencia Artificial le ha permitido a Jonathan ser un padre independiente, algo por lo que ha luchado desde que nació. ¡No te pierdas su entrevista en el vídeo de arriba!














