El Gobierno reconoce que el operativo para la repatriación desde Tenerife de los pasajeros a bordo del crucero con un brote de hantavirus ha terminado en un “choque institucional”, principalmente con el gobierno canario. Pese a ello, en el ejecutivo central pretenden esquivar la polémica hasta que finalice el dispositivo para contener el “alarmismo” que generarían estas posiciones. Está previsto que las tareas de evacuación rematen entre la tarde y noche de este lunes, momento a partir del cual el crucero seguirá su ruta hacia Países Bajos.
El cuerpo a cuerpo se busca así aplazar y relegarlo al debate parlamentario. La ministra de Sanidad, Mónica García, pedirá comparecer a petición propia, pero en principio no está previsto que lo haga en el pleno de la próxima semana. De forma preventiva, en el Ejecutivo piden a la oposición “estar a la altura” y contrastan sus dudas y críticas a la gestión del Gobierno con las felicitaciones de los embajadores de los países concernidos o la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), que supervisó el operativo con las autoridades locales y la Comisión Europea. Frente al cuestionamiento político, anteponen decisiones que dicen sostener en “criterios científicos”.
Al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, se le encargó ya la pasada semana rebajar la tensión con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo. Sin demasiado éxito. Pedro Sánchez también intercambió mensajes con el presidente canario, pero mantuvo su oposición a que el operativo de evacuación de los pasajeros del barco se llevase a cabo en Tenerife. “El mundo nos observa y España vuelve a estar a la altura con ejemplaridad y eficacia. España cumple con rigor científico y técnico y absoluta transparencia, con lealtad institucional y con cooperación internacional”, defendía Torres esta mañana durante una entrevista en ‘RNE’.
La gestión del hantavirus ha sido protagonista en los mítines de la campaña andaluza por parte de los principales líderes nacionales. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, acusó el pasado jueves al gobierno de “generar confusión” y de falta de transparencia durante un acto en el Puerto de Santa María (Cádiz). El jefe del Ejecutivo, por su parte, replicaba en un mitin desde La Línea de la Concepción (Cádiz) este domingo que “España cumple con rigor científico y técnico y absoluta transparencia, con lealtad institucional y con cooperación internacional”.
“El Gobierno de España garantiza y protege la salud pública de los canarios, protege la salud de los españoles que están en el crucero y también ayuda al resto de países europeos con ciudadanos” en el crucero MV Hondius, concluía mientras se llevaba a cabo el operativo de evacuación y posterior repatriación. El choque político e institucional ha acabado espoleando una alarma social que en el Ejecutivo buscan contener.
Falta de información y ninguneo “colonial”
A las acusaciones de falta de información, que desde el Gobierno han tratado de rebatir dando cuenta de las llamadas realizadas e incorporando al ejecutivo regional a las reuniones de coordinación, se ha sumado el ninguneo “colonial” en palabras de Fernando Clavijo. Un enfrentamiento que ha escalado después del rechazo de Canarias al fondeo del barco en el puerto de Granadilla y la posterior imposición del Gobierno central hasta amenazar el apoyo de Coalición Canaria al ejecutivo de Pedro Sánchez en el Congreso.
El ministro canario Ángel Víctor Torres ha rebatido asimismo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por negar que se hubiesen puesto en contacto con ella sobre la gestión de esta emergencia sanitaria. Según ha explicado este lunes en una entrevista en ‘RNE’ le habría enviado un «texto idéntico» a los presidentes autonómicos indicando la hora a la que volarían a la península los 14 españoles del barco donde se han registrado casos de hantavirus.
«Todos me respondieron al mensaje, excepto la presidenta de la Comunidad de Madrid», apuntó el ministro canario para añadir que así sigue siendo. Ayuso, por su parte, precisó a través de redes sociales que le envió un mensaje «supuestamente para informarme». «Pero veo que era para otra cosa. Es falso que no haya contactado conmigo. El comodín ‘Ayuso’ no puede ocultar cada crisis que crea este gobierno», lamentó.
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