Algunas especies amenazadas en España y que están en vías de recuperación, como es el caso del lince, tienen ante sí un nuevo enemigo: los atropellos en las carreteras. Una gran cantidad de animales silvestres muere todos los años en la red viaria española. Y no solo eso: la irrupción de estos animales es también motivo de numerosos accidentes de tráfico, en ocasiones mortales. Y, sin embargo, hay soluciones factibles y no muy costosas: las pasarelas para fauna, que reducen drásticamente las colisiones con coches.
En Estados Unidos ha entrado en marcha un ejemplo cuyos resultados deberían inspirar a las autoridades españolas. El mayor de estos pasos jamás construidos para fauna, creado sobre una autopista en el estado de Colorado, permitirá reducir los atropellos de animales nada menos que en un 90%. No es pues, una medida cosmética o anecdótica, sino que tendrá una eficacia real.
El Greenland Wildlife Overpass, ubicado en el condado de Douglas, entre Larkspur y Monument en la Interstate 25, Colorado, es un puente ancho, cubierto de tierra y vegetación, diseñado para permitir que los animales crucen sobre esta autopista de seis carriles sin riesgo de ser atropellados ni provocar accidentes.
El puente, antes de ser recubierto de vegetación natural / Agencias
Este proyecto quería reconectar los lados opuestos de un hábitat que había sido seccionado con la construcción de la autopista. Los animales, sin embargo, seguían necesitando ir de un lado a otro, por lo que tenían cruzar la calzada, con los consiguientes riesgos.
Reducción drástica de choques
Según el Departamento de Transporte de Colorado, esta pasarela forma parte de un sistema que está llamado a reducir los accidentes entre vehículos y fauna en un 90%. Shoshana Lew, directora del Departamento de Transportes, ha expresado que, en todo caso, el objetivo es disminuir los choques con animales de manera significativa.
Woodland Wildlife Overpass es hasta la fecha el paso de fauna más grande creado en América del Norte. También existen en muchos países europeos, y demuestra que es una medida que se tiene cada vez más en cuenta por las instituciones públicas.
El ‘ecoducto’, como también se le llama, que ya está operativo, facilita el tránsito seguro de alces, ciervos, osos negros, pumas y berrendos. Conecta casi 158 km² de hábitat y su estructura se mimetiza con el entorno gracias a su cubierta de tierra y vegetación.

Se trata de una vía muy frecuentada por animales silvestres / Agencias
Mide 61 metros de ancho por 64 metros de largo, con una superficie que abarca aproximadamente 3.900 metros cuadrados.
Al menos un accidente al día
La I-25 soporta un tráfico de más de 100.000 vehículos diarios, lo que convertía a cualquier cruce improvisado de fauna en un peligro latente. Antes de la implementación del sistema de pasos, el corredor experimentaba al menos un accidente al día durante las temporadas de migración.

La obra ha costado 15 millones de dólares / Agencias
El Greenland Wildlife Overpass es parte del proyecto I-25 South Gap, que mejoró 29 kilómetros de carretera y cerró brechas sin pasos seguros para la fauna. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este sistema incluye no solo el puente, sino también pasos inferiores y vallados que dirigen a los animales hacia puntos seguros.
El diseño y ubicación del corredor se adaptó a las preferencias de especies como los alces y berrendos, que suelen optar por estructuras abiertas y de buena visibilidad. La ubicación también juega un papel crucial, conectando corredores naturales y zonas cercanas a recursos acuáticos.
El proyecto fue posible gracias a una financiación de 15 millones de dólares, principalmente proporcionada por una subvención del Wildlife Crossings Pilot Program, parte de la ley federal de infraestructuras de EE. UU. (IIJA). Organizaciones como la Federal Highway Administration y Colorado Parks and Wildlife también participaron en esta iniciativa.













