Un vertedero en Ushuaia, al sur de Argentina, que dada la acumulación de basura es un lugar privilegiado para la observación de aves, está siendo investigado como posible foco del origen del brote de hantavirus por parte de las autoridades de aquel país. Hasta allí se habría desplazado el matrimonio neerlandés considerado ‘caso cero’ en una de sus últimas excursiones dentro del viaje de cinco meses que realizaron en coche por el sur de América Latina, por la Patagonia, cruzando distintos países en varias ocasiones, antes de coger el crucero de vuelta a Europa. La pareja, de 70 y 69 años, ha sido la primera víctima mortal del brote.
El vertedero habría sido donde posiblemente la pareja estuvo expuesta a roedores, animal que trasmite la enfermedad a través de sus heces, orina o saliva, aunque otros expertos apuntan que el primer contagio pudo producirse también en algún bosque de la zona andina que visitaran, donde el ratón colilargo, transmisor del virus, prolifera. Tanto la OMS como los Gobiernos de Argentina, Chile y Urugay están colaborando para trazar exactamente el trayecto del matrimonio que habría llevado el virus al crucero MV Hondius, donde hay cinco casos confirmados.
Tal y como se ha conocido de la primera fase de la investigación, el matrimonio llegó el 27 de noviembre a Argentina, por donde estuvieron haciendo una ruta por el país de 40 días en un coche de alquiler hasta que el 7 de enero partieron a Chile. Tras otras tres semanas largas de itinerario por aquel país, volvieron a Argentina el 31 de enero, concretamente a Neuquén, lugar en el que ya se habían registrado casos anteriores de esta cepa de hantavirus.
Según informa el diario ‘La Nación’, 12 días más tarde volvieron a salir hacia Chile, desde donde más adelante reingresaron a Argentina por la provincia de Mendoza. El Gobierno de Chile descartó ayer que la pareja se contagiara en tierras chilenas. “Los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un periodo que no corresponde al periodo de incubación [entre dos y tres semanas, según los expertos], por lo que la exposición al virus no habría ocurrido en nuestro país”, indicó ayer el Ministerio de Salud en una declaración pública.
Excursión antes de partir en el crucero
Durante las siguientes semanas siguieron distintas rutas argentinas hasta llegar a Misiones, colindante con Brasil y Paraguay, y el 13 de marzo cruzaron a Uruguay, país en el que estuvieron hasta el 27 de marzo, cuando se dirigieron precisamente a Ushuaia, de acuerdo al gobierno argentino. Allí se cree que habrían estado en contacto con roedores portadores de la cepa Andina en una excursión realizadas día antes de partir en el crucero.
Equipos técnicos trabajan en estos momentos en esta ciudad para capturar roedores y conseguir cercar definitivamernte cuál sería el origen del foco. El objetivo es detectar la eventual presencia del virus en reservorios naturales y determinar si existió circulación viral en la zona. El Gobierno argentino destacó ayer que «no está confirmado que el contagio se haya realizado en Argentina» y añadió que Tierra del Fuego no ha reportado casos de hantavirus desde que se inició la notificación obligatoria en 1996.
El barco MV Hondius zarpó el 1 de abril desde el puerto de Ushuaia, en el extremo sur del país, rumbo a las islas Canarias, en España. El hombre de la pareja, de 70 años, comenzó a sentirse mal a los pocos días de navegación, con síntomas parecidos a los de una gripe. Falleció en el buque el 11 de abril, mientras su mujer fue evacuada después hacia Sudáfrica, donde murió el 26 de abril en un hospital.
Hay otros expertos, sin embargo, que no creen que el contagio primero fuera en Usuahia, sino más bien en algún bosque andino. «Allí el ratón colilargo prolifera, y es probable que hayan adquirido la enfermedad y desde allí la hayan llevado al crucero. En general, el contagio se da cuando se remueven malezas o cuando entras a un galpón que está cerrado, o en las zonas turísticas, en las cabañas que están cerradas. El contagio puede suceder cuando se respira ese aire, donde quedaron secas las excreciones de los ratones», señaló ayer a EL PERIÓDICO el doctor Fernando Ríos, presidente de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva.
Suscríbete para seguir leyendo













