El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha puesto el foco en la vivienda como una de las principales prioridades de la política regional tras anunciar la liberación de al menos dos parcelas, a través de Gicaman, para la construcción de 261 viviendas en el barrio toledano del Polígono, dentro de una estrategia más amplia de inversión a tres años.
Durante su intervención, Page ha insistido en la necesidad de actuar con rapidez y adoptar decisiones concretas, al avanzar que “el martes que viene vamos a seguir trabajando en el ámbito de la vivienda”, y ha concretado que se activará suelo para levantar “con carácter inmediato viviendas de promoción y accesibles”.
El dirigente autonómico ha enmarcado esta actuación dentro de una estrategia más amplia que se aprobará en los próximos días, al señalar que “vamos a aprobar el Plan Regional de Vivienda, con 500 millones de inversión en los próximos tres años”.
Para Page, la falta de vivienda se ha convertido en un obstáculo real para el crecimiento económico y la atracción de talento, al advertir que “muchas empresas importantes quieren venir y se están encontrando falta de mano de obra y, a veces, falta de vivienda”.
En este sentido, ha lanzado un mensaje contundente sobre el papel de las administraciones públicas, al afirmar que “es un derecho y no puede ser un tapón”, insistiendo en la necesidad de “implementar muchas medidas públicas” para dar respuesta a la demanda existente.
El presidente castellanomanchego ha vinculado esta política con la capacidad de fijar población y atraer perfiles cualificados, al señalar que “muchas veces el mayor problema para que venga el talento es que la gente tiene que poder vivir con normalidad”, apuntando a factores como el acceso a la vivienda o las condiciones de vida.
Con este paquete de medidas, el Ejecutivo regional ha defendido que busca acelerar la disponibilidad de suelo y aumentar la oferta de vivienda asequible en zonas tensionadas, con el objetivo de evitar que el crecimiento económico quede frenado por la falta de recursos residenciales.
“Es uno de los grandes retos que tienen arreglo”, ha concluido Page, aunque ha insistido en que el tiempo de actuar es ahora al remarcar que “tenemos que ponernos manos a la obra”.
El Plan Regional de Vivienda, eje de la estrategia
Más allá de la promoción concreta en Toledo, el Gobierno de Castilla-La Mancha articula su política en torno al Plan Regional de Vivienda, concebido como la principal herramienta para abordar de forma estructural el problema del acceso a un hogar.
El presidente autonómico ha definido esta hoja de ruta como “enormemente ambiciosa”, al dotarla de 500 millones de euros en tres años y plantearla como un instrumento que va más allá de la construcción, al centrarse en intervenir sobre todo el sistema de acceso a la vivienda.
En este marco, el Ejecutivo regional ha planteado una combinación de medidas que incluyen la movilización de suelo, el impulso de vivienda asequible y el refuerzo de políticas específicas para jóvenes, con el objetivo de reducir las barreras de entrada y facilitar la emancipación en un contexto de fuerte tensión en el mercado residencial.
Uno de los ejes más relevantes del plan ha sido la recuperación de un sistema de avales públicos destinado a cubrir hasta el 20% del precio de la vivienda, la parte que habitualmente no financian los bancos y que supone uno de los principales obstáculos para la compra por parte de jóvenes.
Se trata de una medida que el Gobierno regional había impulsado en intentos anteriores, pero que quedó paralizada tras el bloqueo político del Partido Popular, lo que impidió su puesta en marcha en los términos previstos inicialmente. Ahora, el Ejecutivo de Page la ha reactivado como pieza clave dentro de su estrategia de acceso a la vivienda.
Con este mecanismo, la Junta ha defendido que pretende facilitar el acceso a la hipoteca a quienes no cuentan con ahorro previo suficiente, con el objetivo de desbloquear la emancipación juvenil y aliviar una de las principales barreras estructurales del mercado.













