Pedro Sánchez ha saltado a la portada de la versión online de Time por una pregunta que resume el terremoto diplomático abierto entre España y Estados Unidos: “¿Está Estados Unidos intentando excluir a España de la OTAN?”. La prestigiosa revista estadounidense sitúa al presidente del Gobierno en el centro de la crisis transatlántica provocada por la guerra contra Irán y por la negativa de España a alinearse con la estrategia de Donald Trump.
El artículo llega después de la exclusiva publicada por Reuters sobre un correo interno del Pentágono en el que se barajaban posibles represalias contra los aliados de la OTAN que no respaldaron las operaciones estadounidenses en Oriente Medio. Entre esas opciones figuraba una de enorme carga política: la hipotética “suspensión” de España de la Alianza Atlántica.
Sánchez trató de rebajar el alcance de esa información antes de participar en la cumbre informal de la Unión Europea en Chipre. “No trabajamos con correos electrónicos. Trabajamos con documentos oficiales y posturas adoptadas, en este caso, por el Gobierno de Estados Unidos”, afirmó el presidente del Gobierno.
Así describe la revista a Sánchez
La revista estadounidense no se limita a recoger el desmentido del Ejecutivo español. También subraya el papel que Sánchez ha asumido desde el inicio de la guerra contra Irán, marcada por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Teherán y por la presión de Washington para implicar a sus aliados.
Time destaca que el presidente español ha reafirmado la oposición de España a la guerra contra Irán, a la que se ha referido de forma reiterada como ilegal. En esa línea, el medio recoge otra de sus frases clave: “La posición del gobierno de España es clara: colaboración absoluta con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional”.
Ese es el núcleo del choque con Trump. España no ha roto con la OTAN ni con sus socios, pero sí ha marcado una frontera política: no facilitar una guerra que el Gobierno considera contraria a la legalidad internacional. Y esa posición ha colocado a Sánchez en el foco de la Administración estadounidense.
El artículo define a España como uno de los críticos europeos más acérrimos de la guerra impulsada por Washington. La revista recuerda que el Gobierno español ha acusado a Estados Unidos de arrastrar al mundo a un conflicto que solo ha generado “inseguridad y dolor”.
También repasa las decisiones que han elevado la tensión con la Casa Blanca. España denegó a Estados Unidos el uso de bases operadas conjuntamente para atacar a Irán y, posteriormente, cerró su espacio aéreo a aviones estadounidenses vinculados al conflicto. A ello se suma otro frente previo: la resistencia española a las presiones de Trump para que todos los miembros de la OTAN eleven el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
La suma de esos episodios ha convertido a España en un socio incómodo para Washington. No por abandonar la Alianza, sino por negarse a asumir sin matices el guion de Trump.
La OTAN enfría la amenaza contra España
Uno de los puntos más relevantes del análisis de Time es la consulta a un funcionario de la OTAN, que rebaja la viabilidad jurídica de una eventual suspensión. Según recoge la revista, el Tratado Fundacional de la OTAN no contempla ningún mecanismo para suspender la membresía de un país ni para expulsarlo.
Es decir, la amenaza incluida en el correo del Pentágono tendría más recorrido simbólico y político que encaje formal dentro de la arquitectura de la Alianza. Pero su mera existencia ya supone un aviso: la Administración Trump está dispuesta a utilizar la presión interna contra los aliados que no respalden su estrategia.
Time también advierte de que España no es el único socio que se ha ganado la ira de Trump. La revista recuerda las amenazas dirigidas contra Reino Unido y el deterioro de unas relaciones que, hasta hace poco, se presentaban como especialmente sólidas.
El artículo incorpora además el análisis de Ilaria Di Gioia, profesora de derecho estadounidense en la Birmingham City University, que alerta del impacto de las amenazas de Trump sobre la defensa colectiva. “La sola idea de una salida de Estados Unidos erosiona la confianza, la cohesión y la credibilidad de la defensa colectiva”, sostiene.












