Atlético 123º cumpleaños con el ‘aita’, los colchoneros se quieren regalar una Champions

En la previa del partido que el Atlético de Madrid disputó ante el Athletic Club, el Metropolitano, el estadio colchonero, dejaba entrever detalles de la importante fecha que iba a vivirse este domingo 26 de abril.

El club iba a cumplir 123 años, ahí es nada. Desde que aquellos estudiantes de minas vizcaínos que vivían en la capital de España, creasen una sucursal del Athletic de Bilbao en Madrid, las páginas de gloria del ‘hijo’ se fueron acumulando como para que el ‘aita’ hubiese estado orgulloso. Qué curioso, no es la primera vez que sucede en los últimos años, que el duelo entre ambos coincida en torno a las fechas de alguno de los partidos que les suelen enfrentar.

La realidad es que el Atlético siempre ha sido más sensible con esta historia, de lo que lo ha sido el cuadro vasco, quien, por motivos políticos o sociales, vaya usted a saber, se desentendió, sino despreció directamente, esta conexión.

El Atlético de Madrid celebró su 123 cumpleaños.MD

Porque, en el fondo, significaría asumir que la realidad que algunos tratan de ocultar o tergiversar. Poco tiene que ver con la que en realidad fue, con lazos históricos, familiares, sociales, deportivos y culturales, entre Bilbao, específicamente, y Madrid. Allá cada uno.

Ya decimos que el Atlético, en estos años, siempre fue más sensible, porque es para sentirse orgulloso haber surgido de un árbol tan magnífico como el vizcaíno. No podría ser de otra forma. En estos años, en 2023, el club colchonero hasta le ofreció al Athletic jugar con sus colores principales, en su visita a la capital de España, porque celebraba sus 125º aniversario. En 1990 ya había hecho algo similar en el Vicente Calderón, en otro aniversario.

El caso es que, más allá de esta cuestiones, el Atlético había decorado el espectacular ‘Sky Ribbon’, con el logo de los 123 años de historia y un mosaico de imágenes históricas. Pero suele dar mala suerte celebrar antes de tiempo. Y el ambiente andaba enrarecido a cuenta de la final de Copa del Rey Mapfre perdida hace una semana en Sevilla, ante la Real Sociedad. Un Metropolitano que, por momentos, era más de homilía que de acontecimiento futbolístico, especialmente cuando el equipo vasco se ponía por delante en el marcador, en la primera parte.

Mucho ruido ambiental en torno a un Atlético que en unos días se juega la ida de las semis de Champions, ante el Arsenal, primer acto de dos, que podría llevarle a una final de la Copa de Europa por cuarta vez en su historia.

Una sensación que fue mutando, como el partido. Desde cierto silencio y los pitos al descanso, con el 0-1, hasta el entusiasmo por la remontada y la fiesta posterior, con los jugadores, cantando el “la Liga de Campeones es la obsesión”, para calentar motores de cara al choque del Arsenal. El Atlético celebró su cumpleaños con una victoria y quiere regalarse una Champions.



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