Miguel Cañellas Barceló, que fue presidente de la Hermandad de Amigos de la Guardia Civil y vicepresidente de la Federación Balear de Tiro, ha fallecido esta semana a los 77 años. Su figura ha sido muy recordada estos días en la Comandancia de Palma, donde ha dejado muchos amigos.
Sus allegados recuerdan que, aunque «civil de profesión, siempre llevó en el corazón el espíritu militar». Natural de Palma, Miguel Cañellas trabajó en distintas empresas del sector comercial, pero mantuvo siempre un fuerte vínculo con las Fuerzas Armadas y, sobre todo, con la Guardia Civil. Su hijo Miguel es coronel, destinado en la actualidad en Madrid, en el Estado Mayor de la Guardia Civil. En la Comandancia de Palma deja a numerosos amigos, que recuerdan su bonhomía.
Durante su vida fue Presidente de la Hermandad de Amigos de la Guardia Civil en Baleares, presidente del Club Internacional de Tiro SportInca y vicepresidente de la Federación Balear de Tiro Olímpico.
Su funeral se celebrará el próximo sábado 2 de mayo a las seis de la tarde en la capilla del hospital de San Juan de Dios, en Palma.













