Hubo San Jorge, no hubo Premio Aragón. Tampoco hubo Gobierno oficial, aunque en unos días lo habrá. Hubo tiempo para la emoción y, sobre todo, hubo tiempo para los corrillos. Muchos corrillos en los que la política lo era todo. El palacio de La Aljafería acogió este jueves los actos centrales del día grande de la comunidad, en un evento al que toda la cafeína que le faltaba por el hecho de que un Ejecutivo en funciones no puede dar reconocimientos oficiales era compensada por la fumata blanca de este pasado miércoles, a media tarde, que tendrá como resultado a Jorge Azcón en el Pignatelli, ya a todos los efectos, y de nuevo de la mano de la extrema derecha, como ya hiciese entre los veranos de 2023 y 2024.
Precisamente, la actualidad se impuso al simbolismo que rodea a tan insigne día para Aragón, el más importante del año. La política se coló en las palabras tanto de Azcón como de la presidenta de las Cortes, María Navarro, que se estrenaba tras tres años en los que la segunda institución de la comunidad la comandó Marta Fernández, de Vox, fruto de aquel primer acuerdo entre conservadores y ultras hace dos años y medio. Un acto institucional en el que, por primera vez, no estuvo presente Chunta Aragonesista, que calificó como el «pacto de la vergüenza» los puntos firmados por PP y Vox en la víspera de San Jorge, una cuestión que se coló de forma directa en el discurso de Navarro y velada en el de Azcón.
De hecho, el líder popular reinvindicó constantemente, de una u otra forma, el resultado de las urnas que le dan una mayoría más que holgada, sumando sus votos a los de Vox, para ser investido presidente de nuevo. Azcón resaltó “la historia” de Aragón con la mirada puesta en “un futuro esplendoroso” que aspira a construir “entre todos”, sin olvidar “reivindicaciones justas”. El propio presidente en funciones aseguró que ese espíritu será “el que marque el día a día del Gobierno en los próximos cuatro años”, con “el compromiso de lo público y la responsabilidad compartida”.
Y es que el pacto centró parte del discurso y fue reivindicado como garante de “estabilidad y liderazgo para avanzar en la dirección correcta”. Azcón destacó el momento económico, “único y próspero” que se ha comprometido a mantener. “Es el mandato de las urnas y es el respeto que merecen de todos los partidos que se hacen llamar democráticos”, ajustó Azcón en ese ataque, sin mención directa, a CHA.
Mirada al futuro
El discurso, que sirvió para clausurar el acto, no distó demasiado de otros que había hecho previamente, presumiendo, por encima de todo, de su gestión al frente del Pignatelli. “Durante demasiado tiempo hemos escuchado en Aragón que las oportunidades estaban fuera de aquí”, analizó el presidente en funciones, que dedicó una parte de su mensaje a unos jóvenes que “ya son capaces de vislumbrar todo lo que Aragón les puede ofrecer, oportunidades laborales y que atrae grandes empresas”. Azcón se presentó “empeñado” en que “nadie tenga que irse para encontrar empleo de calidad” y que “el talento de otras latitudes venga aquí a desarrollarse”.
El dirigente popular reseñó igualmente el papel de su Ejecutivo en servicios sociales -cartera que, por cierto, pasa a manos de Vox-, con énfasis en la reducción de las listas de espera o del número de profesionales trabajando en la educación pública, con la que tiene “un compromiso incontestable”, sujetado en los fondos destinados y en el número de profesores. Azcón incluyó en este apartado los planes en la universidad pública.
Reclamaciones al Gobierno central
Y tampoco faltaron las peticiones al Gobierno central, con reclamaciones que los aragoneses consideran «justas», como “un ferrocarril digno”, “las autovías pendientes” o “las obras de regulación hidráulica”. Sin obviar, claro, “el clamor” de los aragoneses por la financiación, que en su nuevo reparto autonómico “no debe premiar a quienes desde la lealtad a la nación, pretenden unos recursos que no les corresponden”.
Jorge Azcón durante su discurso en el Día de Aragón. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA
Tanto Azcón como María Navarro destacaron una misma idea, con una frase prácticamente idéntica en ambos discursos: «Amar Aragón es amar España. Aragón no se entiende al margen de España y España no se entiende al margen de Aragón. Aragón no resta, suma. No separa, une. Ha contribuido a la unión de España y quiere seguir haciéndolo, desde la firmeza de lo que somos, desde la igualdad de todos los españoles». En la parte más política de su discurso, la presidenta de las Cortes también pasó por las reclamaciones a Moncloa por una «financiación justa» que permitirá «acceder a los servicios públicos en igualdad».
La trayectoria política de Aragón
“Celebrar Aragón no es solo evocar una fecha, sino reafirmar una historia compartida, una identidad común y un compromiso firme con los valores que nos unen como sociedad”, empezaba Navarro, en un discurso plagado de referencias a la importancia de poner en valor el legado recibido. “Aragón fue tierra de fueros y de pactos, donde el poder no se entendía sin acuerdo, tierra de instituciones que supieron establecer límites y garantizar derechos”, recordó la política conservadora.

La presidenta de las Cortes, María Navarro, en su discurso del Día de Aragón. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA
Sobre la ausencia de CHA, Navarro enfatizó en que la «respetaba», pero matizando que la lamentaba «profundamente. “Quienes tenéis el honor de representar a las instituciones, no solo ostentamos una enorme responsabilidad, sino el privilegio de servir y continuar con la historia, el privilegio de estar a la altura de Aragón”, ha recalcado la presidenta. Así, defendió que “frente al ruido, Aragón ha sido siempre diálogo y acuerdo, equilibrio”. “Esa es la mejor aportación que podemos hacer a la democracia”, sentenció Navarro, sin referencias directas al pacto PP-Vox que también llegará a su Mesa, pues la vicepresidencia primera, que ahora ocupa su compañero Fernando Ledesma, pasará a manos de la ultraderecha.
Así las cosas, con las críticas de la oposición en la línea de las primeras reacciones que ya habían mostrado este miércoles tras el anuncio sobre el pacto y un Alejandro Nolasco exultante por su más que probable vuelta al sillón del Gobierno, lo más emotivo fue sin duda la entrega de premios.
Reconocimientos
No hubo Premio Aragón, pero sí se entregó la medalla de las Cortes, que reconoció las dos décadas en antena de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión públicas (CARTV). «Lo único que no cambia es que siempre hay cambios», resumió su presidente, Antonio Suárez, al recoger la distinción. Y también dos medallas al Mérito Deportivo a titulo póstumo, estas sí concedidas por el Gobierno de Aragón antes de estar en funciones, a Jorge García Dihinx y Natalia Román, montañeros y divulgadores fallecidos en un alud en Panticosa el pasado 29 de diciembre. Sus padres, emocionados, agradecieron el gesto ante una sala con lágrimas en los ojos y en pie para los aplausos.
Hubo San Jorge, hubo emoción, hubo política y, en unos días, habrá Gobierno.
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