Javokhir Sindarov recordará siempre las últimas dos semanas toda su vida. El prodigio del ajedrez ha ganado el Torneo de Candidatos sin conocer la derrota, acumulando 6 victorias y 8 tablas que arrojan una puntación de 10 puntos de 14 posibles. La mejor puntuación de la historia de los candidatos desde 2013, el récord de victorias en este torneo (6) y una racha sin derrotas que alarga hasta las 51 partidas. Además del título, el campeón ganó 170.000 euros en premios: 70.000 euros por el primer puesto y 5.000 euros por cada medio punto (un total de 100.000 euros).
Pendiente del Barça en la Champions
En el único momento duro para este uzbeko de 20 años ha sido la eliminación del Fútbol Club Barcelona de la Champions. El flamante candidato al título Mundial de ajedrez, que dirimirá con el indio Gukesh a final de año, es un seguidor acérrimo del equipo azulgrana y de Lamine Yamal. Y durante el torneo de Candidatos solo ha desconectado del ajedrez para ver los dos partidos de los cuartos de final entre los de Flick y el Atlético: «Durante el torneo he visto fútbol porque mi equipo es el Barça y le he seguido en la Champions».
Sindarov confesó el día que se proclamó campeón, tras unas rápidas tablas con Wei Yi, que «cada partida ha sido más dura y la última semana fue la más difícil de mi vida. Incluso dormí muy mal en los últimos días. Por eso quiero agradecer a mi familia, entrenador, asistentes y a todos su apoyo en estos días increíbles que he vivido». Javokhir, que ha hecho historia en Chipre, donde se disputaba el torneo, ha cimentado su triunfo arrasando en el inicio con cuatro victorias y unas tablas en sus cinco primeras partidas. Un desempeño que impresionó incluso a Magnus Carlsen. «Nadie esperaba que obtuviese 4,5 puntos de 5», confesó el noruego, que es seguidor del Real Madrid.
Uzbekistán apuesta por el ajedrez
En 2004 ocurrió algo en Uzbekistán que disparó la popularidad del ajedrez: Rustam Kasimdzhanov se coronó campeón mundial de la FIDE y el Gobierno impulsó la práctica del ajedrez en las escuelas, patrocinando diferentes clubes. En 2021 el presidente de Uzbekistán firmó un decreto nacional para el desarrollo y la popularización del ajedrez y la mejora del sistema de formación de ajedrecistas. Y Uzbekistán comenzó a asomarse a la escena internacional, donde nunca había tenido un peso relevante. Hoy hay cuatro uzbekos entre los 50 mejores ajedrecistas del mundo, entre ellos el que era hasta el número 4 del mundo, Nodirbek Abdusattorov, y ahora con la presencia de Sindarov.
Javokhir descubrió el ajedrez gracias a su abuelo, quien fue su primer maestro. Él adivinó que su nieto tenía un don para el tablero y le inició en el ‘shaxmat’, que es el nombre uzbeko de esta disciplina. El chico obtuvo el título de Gran Maestro a los 13 años, siendo el segundo más joven de la historia en conseguirlo. Lo que ha conseguido en Chipre es, en realidad, solo un paso más en la estrategia diseñada a medio y largo plazo en la carrera de Sindarov. Lo revela su entrenador, Roman Vidonyak: «Nuestro objetivo es alcanzar el nivel de Karpov, Kasparov y Carlsen y hemos diseñado una estrategia en cuatro pasos. El primer paso fue clasificarnos para el Torneo de Candidatos. El segundo era ganarlo, y lo hemos conseguido. El tercer paso es convertirnos en campeones del mundo. Pero el cuarto, y probablemente el más difícil, es alcanzar una sólida puntuación Elo de 2800 y dominar torneos como lo hacían Anatoly Karpov, Garry Kasparov o Magnus Carlsen. Y ese es un paso muy, muy importante».
La puntuación Elo, que indica el nivel o fortaleza del ajedrecista, crece con victorias contra oponentes más fuertes y se pierden puntos por derrotas ante oponentes más débiles. Gracias a los resultados de este Torneo de Candidatos, Sindarov ha aumentado su Elo en 30,5 puntos, alcanzando los 2775,5, lo que le ha aupado al quinto puesto del ránking mundial. Casualmente el objetivo que indicó para acabar el año al ser preguntado en la previa del torneo.
Vidonyak comenzó a entrenar a Sindarov a principios del año pasado. En este poco más de un año el ajedrecista ha ganado la Copa del Mundo, fue segundo en el supertorneo Tata Steel Chess y ha ganado el Candidatos. El entrenador ha revelado que «el trabajo lo realizamos principalmente sobre el tablero, sin usar computadoras. Por supuesto, también usamos ChessBase, pero la parte principal consiste en unos 40 mil problemas que he creado yo mismo. Desarrollamos temas basándonos en un sistema específico y perfeccionamos habilidades concretas». Sindarov participó en 9 campamentos de entrenamiento en Múnich durante un año, cada uno de una duración de dos semanas.
Sindarov, a la izquierda, con su asesor y amigo Mukhiddin Madaminov antes de un partida del Candidatos 2026 / FIDE
Entrenado por su pareja
Un dato curioso es que en su equipo también está incluida Bibissara Assaubayeva, con quien Javokhir mantiene una relación desde hace tres años. La Gran Maestra kazaja ha participado paralelamente en el torneo de Candidatas femenino. Durante el torneo Sindarov tenía prohibido usar su teléfono móvil. Ni siquiera se le permitía contactar con sus padres. Sin embargo, sí ha podido ver los partidos del Barça para despejarse, además de jugar con su segundo, Mukhiddin Madaminow, al videojuego Counter-Strike. Algo que han alternado con los partidos de padel, para mantener el buen tono físico.
Ahora Sindarov espera que la FIDE ponga fecha a su duelo por el título mundial con el indio Gukesh Dommaraju. Será la final por el cetro del ajedrez con los dos candidatos más jóvenes. El defensor, Gukesh, tiene 19. El desafiante, Sindarov, tiene 20. Algo que no podría haber ocurrido si Magnis Carlsen no hubiese renunciado en 2022 a defender su corona en ajedrez clásico. El chino Ding Liren se hizo con ella y hoy el mundo del ajedrez observa con curiosidad a estos dos prodigios.













