El conflicto bélico en Oriente Próximo no enfría el turismo español. Los hoteleros prevén un repunte en turistas este año y se preparan para una temporada que podría rozar cifras récord, impulsada por el tirón del turismo en la Península Ibérica. Así lo recoge la última edición del informe Smart Observatory Primavera-Verano 2026, a partir de una muestra de 1.200 hoteleros elaborada por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y PwC.
El estudio apunta a que el turismo, especialmente el de sol y playa, esquivará por ahora el impacto del conflicto, con perspectivas favorables tanto para primavera como para verano. No obstante, quedará condicionado al desarrollo del conflicto en Oriente Próximo y sus posibles efectos sobre la energía, el transporte aéreo y la economía global. Entre los principales riesgos, destaca la crisis energética derivada de la guerra y la cuestión del suministro del petróleo y combustible a través del estrecho de Ormuz, así como la evolución de los precios de estas materias primas y la evolución de la economía global.
El presidente de CEHAT, Jorge Marichal, ha matizado que las perspectivas para esta primavera y el verano, considerada la temporada alta del país, están condicionadas a la evolución del tablero geopolítico y el desenlace en Oriente Próximo. «El sector hotelero vuelve a demostrar su capacidad de resiliencia y adaptación, consolidándose además como uno de los principales motores de la economía española».
En términos de actividad, la ocupación se mantiene en gran medida en destinos clave como Canarias, con el 87% de ocupación, Madrid (68%), Catalunya (62%), Andalucía (53%) y Baleares (49%). Por otro lado, aunque el turismo nacional ha retrocedido en 100.000 viajeros este año, el tirón internacional ha repuntado en unas 300.000 personas. La mayoría de viajeros vuelven a ser de Reino Unido (19%). Le siguen viajeros de Alemania (11%), Francia (10%) e Italia (8%).
Por otro lado, el índice ‘Smart Observatory’ ha sufrido una ligera caída este año, por lo que si sitúa en el 1,01 este año, con respecto al 1,03 del año pasado. No obstante, aún se mantiene en la zona de crecimiento, en un contexto de normalización tras los máximos del ciclo pospandemia.
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