A por el playoff papal -el papa León XIV visita Gran Canaria el 11 de junio y la primera eliminatoria se juega el próximo 7 y 10-. La UD Las Palmas se encomienda a la quinta promoción de ascenso a Primera del siglo. El cuadro de Luis García Fernández, que el domingo recibe al Real Zaragoza (17.30 horas, TVC), cuenta con 69 puntos y es quinto. Presume de tres de renta sobre el séptimo Burgos (66) y cierra la edición liguera en Riazor el próximo domingo 31 de mayo. La victoria coruñesa de ayer ante el Andorra (2-1) deja a los de Martín Hidalgo y Yeremay Hernández a una victoria del ascenso directo (tienen 74).
Si los deportivistas baten al Valladolid en Pucela el domingo, vuelven al ático del balón ocho años después -en esa travesía por el infierno han desfilado una campaña por 2ª B y tres por 1ª RFEF-.
Las opciones de la vía directa para la UD se reducen al 8,4% con el método de simulación de Montecarlo. Los amarillos tienen que recortar cinco puntos a los gallegos, pero también superar a Málaga CF (66 y mejor golaveraje que los isleños) y Almería (71). Una misión imposible que obliga a centrarse en la suma de los seis puntos ante maños y deportivistas para aspirar a la tercera plaza -que te asegura jugar la vuelta de las dos eliminatorias de local-. Para la promoción de ascenso, la UD tiene un 87%. Solo hay 4,6% de opciones de terminar el curso fuera de los puestos de privilegio.
Tras 40 jornadas, los amarillos contabilizan 34 entre ascenso directo y promoción. Es la actual quinta plaza la más habitada (trece jornadas) y luego va la sexta posición (siete semanas). La formación de Luis García Fernández llegó a figurar en seis jornadas en la segunda plaza, mientras que tres en la tercera posición.
Con cinco como cuarto clasificado, fuera de las seis primeras posiciones estuvo seis semanas. El mérito de encarar la recta final de dos jornadas en la quinta plaza y con el playoff casi en el bolsillo reside en el grado de versatilidad del plantel. Hay seis bajas. Ante el Almería en el Stadium, García perdió a Viti Rozada por un esguince de rodilla. Adiós a un rostro capital en la retaguardia para el tramo crucial -dos últimas jornadas y los cuatro del playoff-, y al que cabe añadir la pérdida de Sergio Barcia, Enzo Loiodice, Ale García y Recobita -intervenido del ligamento cruzado en octubre-.
La venganza del ovetense
La UD encadena seis victorias de local y puso fin en Almería a la racha indálica de ocho alegrías consecutivas en el Stadium. Cuando nadie creía en el milagro, el ovetense activó la maquinaria de la épica con una intervención clave con los cambios -dio entrada a Viera y Pejiño de revulsivos, que se convirtieron en figuras determinantes para remontar el tanto de Embarba en dos minutos del 79’ al 81’-. Fue el triunfo de míster García y su dardo envenenado a los detractores. Está en el camino de conquistar uno de los objetivos de este curso de la reconstrucción tras el descenso con Diego Martínez: disputar la promoción a Primera.
El ovetense, en su segunda aventura en la categoría de plata, nunca ha disputado una fase de ascenso. Para la UD, será el quinto del siglo tras quedar eliminado por el Almería en 2013 -con Lobera en el banquillo pío pío-. El cuadro grancanario cayó en las semifinales tras empatar en el Gran Canaria (1-1) y sucumbir por la mínima (2-1) en el Juegos del Mediterráneo. Fue la eliminatoria de las lágrimas de Vicente Gómez y Nauzet Alemán. La formación indálica luego se desharía del Girona para subir con Javi Garcia de técnico.
En el segundo intento por el formato de la doble eliminatoria, la UD se quedó a un centímetro por la puñalada del Cordobazo (2014). Invasión de campo y las lágrimas del escudo -Josico y Javi Guerrero eran los entrenadores-. Al año siguiente (2015), el ascenso del 21-J tras eliminar al Real Zaragoza con un (2-0) en la vuelta con tantos de Roque Mesa y Sergio Araujo.
Por su parte, en 2022, con Xavi García Pimienta, tras una remontada histórica, al cerrar el campeonato con nueve victorias y dos empates, la UD se coló en la promoción de ascenso y se cruzó con el CD Tenerife. En el playoff del ‘veo mucha fiesta aquí’, el Tete de Ramis se impuso en los dos partidos por un global de 3-1. El Girona eliminó a los chicharreros y conquistó el billete para la categoría reina tras tomar el Heliodoro.
La UD de García es el quinto mejor local (41 puntos) y el quinto mejor visitante (28). Tiene la segunda mejor defensa (38 goles en contra) y es el segundo anfitrión que menos encaja. La entidad grancanaria nunca ha subido a la primera tras un descenso. Está en el camino de algo nunca visto.












