La intervención de Zapatero en la comisión de investigación del caso Koldo ha supuesto un antes y un después en su imagen pública: su imagen de hombre de Estado dio paso a la de consultor a sueldo.
«No soy lobbista. Solo hago una prestación de servicios conforme a la legalidad (…). Ser consultor es mucho más que informes escritos (…). Es muy habitual. Doy conferencias, hago informes. Un consultor tiene gran valoración dentro del mercado. Yo he sido invitado a 186 actos públicos, he hecho más de 170 viajes. Y en consultoría se tiene en cuenta la trayectoria, la personalidad y la capacidad del consultor», aseguró.
Zapatero se niega a contestar aludiendo a su «derecho a la intimidad»
El expresidente defendió varias veces su labor como consultor «autónomo» y dijo que aceptó colaborar con Análisis Relevante a propuesta de ‘Julito’ Martínez a cambio de que la empresa contratase los servicios de la agencia de comunicación de sus hijas, Whatthefav.
Martínez es amigo de Zapatero desde los tiempos de la Moncloa y, hasta su detención el pasado 11 de diciembre por presunto blanqueo de capitales vinculado al rescate de la aerolínea Plus Ultra, compañero habitual de carreras por El Pardo.
Ante los senadores, el expresidente calificó de «legal» y «cotizada» su labor de consultoría. «Me reclaman para actos, intervenciones en todos los sitios. Mi opinión y mi trabajo vale», señaló
También justificó los 70.000 euros brutos de media anual que cobraba de Análisis Relevante.
La comisión del Senado, impulsada por el Partido Popular, buscaba indagar en el presunto papel de Zapatero en el rescate público a Plus Ultra, sus cobros como consultor de una sociedad propiedad del asesor de la aerolínea y en sus vínculos con Venezuela y China.
Ante las acusaciones de algunos de los senadores de haberse «lucrado» de forma irregular, el exlíder socialista calificó de «lamentable» e «intolerable» tener que dar explicaciones por sus asesorías, cuando ya no tiene ninguna «responsabilidad pública» y sus actividades forman parte de su «intimidad».
«Es evidente que el problema no es lo que ha hecho Zapatero, que lo ha hecho de manera honesta. Ahora la cuestión es qué quieren hacer con Zapatero con tanta falsedad e injuria (…). Sé lo que buscan desde julio de 2023: que no realice el apoyo que hago a Sánchez y a este Gobierno. Ganaré», dijo en su exposición final.
Zapatero sigue siendo hoy un referente para la izquierda española por su apuesta por la igualdad -impulsó la paridad entre hombres y mujeres-, por su lucha a favor de los derechos de las personas -aprobó el matrimonio gay- y por su apuesta por la mediación internacional para la resolución de conflictos.
Por eso Sánchez ha recurrido a él en cada campaña, como símbolo de continuidad y de legitimidad política.
La bien construida intervención del senador Fernando Martínez-Maíllo arrojó sombras de duda sobre la labor profesional de Zapatero.
El expresidente tuvo que admitir que facilitó una reunión entre Nicolás Maduro y el empresario Javier Hidalgo para abordar la deuda de Venezuela con Globalia, la matriz de Air Europa, también rescatada por el Gobierno de Pedro Sánchez con 475 millones de euros. Eso sí, dijo que no cobró nada.
Acorralado por las preguntas de Maíllo, se negó a responder si borró sus whatsapps con su amigo ‘Julito’ Martínez. Tampoco quiso desvelar a qué personas enviaba sus informes, alegando «confidencialidad e intimidad».
«Tengo derecho a preservar la intimidad de los informes y de las personas, porque todo el que está a mi lado luego es perseguido», aseguró.
Maíllo cuestionó la existencia de esos informes y le instó a entregarlos a la comisión: «¿Le importaría traernos los informes? ¿Nos facilitaría los informes? Si son tan interesantes… me encantaría leerlos».
Zapatero se negó y su interpelante volvió a la carga: «Usted no quiere entregarnos los informes. Usted sabrá por qué. Porque si yo tuviera la claridad de que esos informes son de verdad y están hechos, yo los mandaría aquí a la comisión. No tendría ningún problema».
Aún se guardó un golpe de efecto: el análisis con Inteligencia Artificial de uno de esos trabajos que demostraría que se trata, en realidad, de «un corta y pega de documentos de internet».
Maíllo califica de «estafa» los informes de Zapatero: «Son un corta y pega»
El senador del PP argumentó también que Análisis Relevante era una «sociedad pantalla» para el cobro de comisiones, que no tenía «oficina, ni trabajadores, ni gastos de papelería» y que «sólo contrataba» a Zapatero y a su «empresa familiar».
El expresidente del Gobierno lo negó, pidió «amparo» en varias ocasiones al presidente de la comisión, Eloy Suárez, y sólo admitió que los informes elaborados bajo su firma no siempre fueron redactados enteramente por él, ya que trabajó junto al exdirector de comunicación del CNI, Sergio Sánchez, en su preparación.
La comparecencia, de más de tres horas, terminó en un intercambio constante de acusaciones y desmentidos: el PP elevó sus «indicios» a relato político; Zapatero habló de «calumnia» y «difamación».













