El encanto de los pueblos de postal sigue tirando del turismo. La red de la Asociación Los Pueblos Más Bonitos de España cerró 2025 con 40 millones de visitantes, un 2% más que el año anterior, una cifra que avala el atractivo creciente de estos destinos.
La asociación ha destacado, en un comunicado, que esta cifra «consolida» a la red como uno de los «grandes referentes» del turismo cultural, rural y experiencial en España. Del total de visitantes, el 71% fue turismo nacional y el 29% correspondió al mercado internacional.
Distribución territorial
Por volumen total de visitas, Andalucía lideró el ranking con 8,05 millones, seguida de Castilla y León (6,36 millones) y Canarias (4,77 millones). A continuación, se situaron Baleares, Comunidad Valenciana, Cantabria y Asturias.
Más allá de estas cifras, la asociación subraya la capacidad de la red para generar actividad económica en más de un centenar de municipios repartidos por toda España, contribuyendo a dinamizar el medio rural y a equilibrar los flujos turísticos.
En el apartado internacional, Francia, Reino Unido, Alemania y Países Bajos se consolidan como principales mercados emisores, con un aumento de presencia de Estados Unidos, Portugal y Bélgica en determinados territorios. En Baleares y Canarias, el visitante extranjero supera la mitad del total, mientras que en varias comunidades del interior la captación internacional mantiene una evolución sostenida.
Lista completo de Pueblos Más Bonitos de España
– Comunitat Valenciana:
- Alpuente
- Culla
- El Castell de Guadalest
- Morella
- Peñíscola
- Vilafamés
Una vista aérea de Almonaster la Real en Andalucía. / ShutterStock
– Andalucía:
- Almonaster la Real
- Baños de la Encina
- Bubión
- Capileira
- Castellar de la Frontera
- Frigiliana
- Genalguacil
- Grazalema
- Lucainena de las Torres
- Mojácar
- Níjar
- Pampaneira
- Parauta
- Segura de la Sierra
- Setenil de las Bodegas
- Trevélez
- Vejer de la Frontera
- Zahara
- Zuheros
– Aragón:
- Aínsa
- Albarracín
- Alquézar
- Anento
- Ansó
- Calaceite
- Calaceite
- Cantavieja
- La Fresneda
- Linares de Mora
- Mirambel
- Puertomingalvo
- Roda de Isábena
- Rubielos de Mora
- Sos del Rey Católico
- Valderrobres
– Asturias:
- Bulnes
- Cudillero
- Llastres
- Tazones
- Torazu
– Illes Balears:
– Canarias:
- Agulo
- Betancuria
- Garachico
- Teguise
- Tejeda

Garachico, en las Islas Canarias. / ShutterStock
– Cantabria:
- Bárcena Mayor
- Carmona
- Comillas
- Liérganes
- Mogrovejo
- Potes
- Santillana del Mar
– Castilla-La Mancha:
- Alcalá del Júcar
- Almagro
- Atienza
- Hita
- Letur
- Pastrana
- Valverde de los Arroyos
- Villanueva de los Infantes
– Castilla y León:
- Ampudia
- Ayllón
- Berlanga de Duero
- Bonilla de la Sierra
- Caleruega
- Candelario
- Castrillo de los Polvazares
- Castrojeriz
- Ciudad Rodrigo
- Covarrubias
- El Burgo de Osma
- Frías
- La Alberca
- Ledesma
- Lerma
- Maderuelo
- Medinaceli
- Miranda del Castañar
- Mogarraz
- Molinaseca
- Monteagudo de las Vicarías
- Pedraza
- Peñalba de Santiago
- Poza de la Sal
- Puebla de Sanabria
- Puentedey
- Santa Gadea del Cid
- Sepúlveda
- Urueña
- Vinuesa
- Yanguas

Claustro de la Catedral de Ciudad Rodrigo en Castilla y León. / ShutterStock
– Cataluña:
- Arties
- Bagergue
- Beget
- Durro
- Garòs
– Extremadura:
- Guadalupe
- Jerez de los Caballeros
- Llerena
- Olivenza
- Robledillo de Gata
- San Martín de Trevejo
- Trevejo
- Trujillo
- Valverde de la Vera
– Galicia:
- Castro Caldelas
- Mondoñedo
- Oseira
- Ponte Maceira
- Vilanova dos Infantes

Castro Caldelas en Galicia. / ShutterStock
– La Rioja:
- Briones
- Sajazarra
- Viniegra de Abajo
- Viniegra de Arriba
– Comunidad de Madrid:
– Navarra:
– País Vasco:
Desestacionalización y diversidad
Al analizar el informe, la entidad destaca dos tendencias: una desestacionalización casi completa en algunas regiones —sobre todo en pueblos del interior— y la diversidad del modelo, gracias a su amplia distribución territorial por todo el país.
En cuanto a la desestacionalización, el fenómeno resulta especialmente visible en localidades como Almonaster la Real (Huelva) o Baños de la Encina (Jaén), donde la demanda se mantiene estable mes a mes y el turismo no se concentra en una única temporada. No obstante, persisten áreas con una estacionalidad muy marcada. Es el caso de los destinos próximos a la costa mediterránea y de Baleares —como Peñíscola (Castellón) o Mojácar (Almería)—, condicionados por el turismo de sol y playa durante los meses de verano. También el norte peninsular acusa una estacionalidad elevada, influida en buena medida por el clima.
La primavera impulsa especialmente a los destinos del interior, con abril y mayo como meses de fuerte dinamismo por el tirón del patrimonio histórico, la cultura, la Semana Santa y las escapadas de proximidad. En verano, en cambio, se aprecia una redistribución de los flujos hacia el norte y las zonas de montaña, donde el visitante busca temperaturas más suaves y entornos naturales: Asturias, Cantabria, los Pirineos o enclaves del País Vasco registran entonces una alta intensidad turística.












