Podemos apunta a que la ruptura con Izquierda Unida a la hora de llegar a acuerdos electorales no está tan basada en razones ideológicas, sino en una cuestión de sillas. El candidato del partido en Castilla y León, Miguel Ángel Llamas, ha admitido que el divorcio entre ambas fuerzas, que hasta ahora convivían en coalición en esta región, se debe a que los morados querían liderar la lista de la coalición en Valladolid, la única provincia donde ahora tienen representación, algo en lo que IU no estaba de acuerdo.
La falta de coincidencia sobre este punto llevó a registrar dos listas separadas, de IU y de Podemos, para las elecciones autonómicas del 15 de marzo, donde ninguna de las fuerzas tiene garantizada representación. Hasta ahora Podemos ha justificado su distanciamiento de IU en razones ideológicas y ha puesto distintas condiciones.
En verano les exigía salir del Gobierno de coalición para poder llegar a acuerdos; después impusieron el veto a Sumar como condición para sentarse a negociar. Pero el motivo real de la ruptura fueron los puestos en las listas electorales, según admite Llamas en una entrevista en Efe.
“El principal problema fue ese, que a lo mejor habla mal de todos, porque yo creo que era posible compartir ese escaño y no hemos sido capaces de llegar a un acuerdo”, reconoce el dirigente de Podemos, que se presenta a los comicios como candidato por Valladolid frente a Juan Gascón, candidato de IU por esa misma provincia.
En el caso de Castilla y León, IU abrió conversaciones solo con Podemos y sin Sumar para cumplir una de las principales exigencias de los morados, que no aceptaban compartir lista con el partido de Yolanda Díaz. Pero el desencuentro llegó en quién lideraba la lista por Valladolid, la única con opciones de obtener representación.
Hasta ahora, el diputado que ocupa el escaño de la coalición Unidas Podemos era Pablo Fernández, procurador en las cortes de Castilla y León desde 2015 y hoy portavoz nacional de Podemos y llamado a sustituir a Irene Montero en el Parlamento Europeo cuando ésta vuelva a la política nacional. IU consideraba que Podemos no tiene a día de hoy la misma fuerza que hace ocho años Finalmente, Izquierda Unida alcanzó un acuerdo con Movimiento Sumar.
Este episodio es similar al que tuvo lugar hace dos meses en Aragón, donde IU también entabló conversaciones con Podemos para intentar concurrir juntos. Las formaciones a nivel regional alcanzaron un preacuerdo que terminó frenando la cúpula morada unas pocas horas antes de que cerrara el plazo para registrar las listas. El motivo era el mismo que en Castilla y León: Podemos quería situar a su candidata por Zaragoza, algo a lo que IU se opuso. Finalmente, las elecciones dejaron a los morados fuera de la cámara regional e IU-Sumar mantuvieron el dirigente que ya tenían.
Estos dos episodios exhiben la estrategia de Podemos, cuya estrategia pasa por intentar recuperar el protagonismo a la izquierda del PSOE situando a sus candidatos e imponiendo su marca. Una estrategia que también proyectan para Andalucía y que sienta las bases para que Irene Montero sea candidata a las próximas elecciones generales frente a Sumar, emprendiendo una hoja de ruta en solitario que tiene sus primeras paradas en los territorios y que culminará con el duelo a nivel nacional.
La cúpula de Podemos, volcada en campaña
La cúpula de Podemos ya se volcó en la campaña de las elecciones de Aragón, donde fiaba su éxito al empuje de su marca nacional y sus principales dirigentes. Así, las exministras Irene Montero y Ione Belarra protagonizaron una decena de actos en Zaragoza, adonde acudió hasta el exvicepresidente Pablo Iglesias a un mitin para apoyar a su candidata. Sin embargo, aquel despliegue no obtuvo el resultado esperado, y Podemos quedó fuera, con 6.200 votos, un 0,9% del total, triplicado por el partido de Alvise Pérez, Se Acabó la Fiesta.
Esto no parece impedimento para que el partido vuelva a repetir su estrategia de hacer un despliegue de dirigentes a nivel nacional en Castilla y León, tal como avanzó su candidato. En su entrevista con Efe, Llamas asegura que contarán con reconocidos dirigentes de su partido como la secretaria general, Ione Belarra; la eurodiputada Irene Montero e incluso el que fuera vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, aunque aún no detalla las fechas.
El dirigente, además, hace autocrítica sobre la trayectoria de Podemos. «Los últimos años nos han demostrado que los liderazgos carismáticos sin estructuras democráticas generan más problemas que soluciones, creo que tenemos muy recientes los casos de Carmena o Yolanda Díaz, que al final terminaron destruyendo el espacio de la izquierda», detalla en esta entrevista, antes de admitir que «Podemos tiró más del liderazgo de lo que debía», aunque apostillando que en último lugar «en Podemos mandan los inscritos».
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