Quienes estamos vinculados al medio rural siempre tenemos la mirada puesta en todo aquello que es digno de atención y merece ser contado. Hoy deseo dejar constancia del proceso sociocultural que un grupo de personas, representantes de asociaciones rurales, hemos venido realizando en los últimos cinco años. Se trata del trabajo que se ha generado desde el Colectivo Social Valdejalón (Cosoval) en la comarca mencionada y en otras limítrofes. Todo empezó hace un lustro, con la recia voluntad de Víctor Calvín, educador de personas adultas y dinamizador, dispuesto a expandir su deseo de contribuir al desarrollo de los valores de la ruralidad. Recuerdo que, recién jubilado, asistí a la segunda reunión que se celebró en este proceso, fue en el municipio de Morata de Jalón, me invitó Carmen Pili Lamuela, maestra rural. Desde el primer instante me uní a los deseos de un minúsculo grupo de personas que poco a poco fuimos sembrando por nuestros pueblos una semilla cuyo potencial se resume en la necesidad de construir un mundo rural vivo. Nuestros objetivos nacen con el protagonismo activo de las asociaciones que ejercen funciones de dinamización y liderazgo, cuyas acciones socioculturales y socioeducativas posibilitan la cohesión y el desarrollo rural.
Nuestro trabajo ha sido constante y discreto, enfocando nuestra mirada hacia los problemas que encontramos en nuestros municipios. Hemos actuado siempre con los postulados de la democracia cultural, con juntas abiertas a todo y a todos, a la reflexión, al encuentro y a la búsqueda de acciones que de manera transversal se orientan al desarrollo comunitario.
En estos años hemos conseguido involucrar a 70 asociaciones que han mostrado su disponibilidad y confianza en este proyecto, que tiene la virtualidad de unir a personas individuales y asociaciones con el propósito de ir mallando el territorio rural, caminando siempre hacia el encuentro participativo, libre y democrático de aquellos actores locales que desean trabajar la ruralidad. Después de estos cinco años se puede afirmar que hemos tenido las puertas abiertas de las administraciones públicas: principalmente la comarca de Valdejalón y sus ayuntamientos, también de algunos pueblos y comarcas del Campo de Daroca y Calatayud, con quienes hemos realizado acciones conjuntas.
Cuando comenzamos no pensábamos que sería necesario constituirnos jurídicamente, sin embargo, nuestras relaciones con la administración pública y nuestro protagonismo social nos han demandado la necesidad de constituir una Federación de Asociaciones. Es así como ha nacido jurídicamente Cosoval Aragón. El 17 de mayo culminamos nuestro proceso constitutivo en el municipio de Urrea de Jalón, con la presencia de su alcaldesa María Carmen Lázaro, quien, como el resto de alcaldes de muchos ayuntamientos, nos abrió sus puertas y su disponibilidad para que este proyecto camine en la senda del desarrollo rural. Agradecemos también a los alcaldes y presidentes de las comarcas de Valdejalón, Calatayud y Daroca que siempre nos han facilitado su colaboración. Creo que estas iniciativas son más eficaces cuando surgen de manera endógena, socialmente nacen desde dentro y desde abajo, con la participación activa de los ciudadanos y con la ayuda exógena de los entes públicos.
El asociacionismo rural es un potencial de gran importancia en nuestros pueblos. En la mayoría de ellos son las diversas asociaciones quienes animan, promueven y desarrollan acciones de tipo social, cultural, educativo y económico. Por eso, es muy necesario que las administraciones públicas mantengan las ayudas económicas, materiales y de apoyo a las asociaciones, con el convencimiento de que dicha ayuda contribuye eficazmente al desarrollo rural. En este sentido, Cosoval Aragón se ha constituido en una federación que agrupa a 14 asociaciones rurales, con el ánimo de seguir creciendo para defender todo aquello que tiene que ver con la ruralidad, con la participación activa de sus miembros, con el trabajo sociocultural y comunitario. Termino con un deber social: felicitar a quienes han estado en estos últimos años más intensamente involucrados, representando a sus respectivas asociaciones: Víctor Calvín, Luis Berdejo, Pilar Otega, Marifé Egido, María Jesús Aguarón, Joaquín Ibáñez, Loli García, Luisa Marín, Puri Langarita…














