En muchas duchas el agua fría que sale antes de alcanzar la temperatura ideal acaba deslizándose por el desagüe sin que casi nadie repare en ello. Por ello, IKEA ha lanzado una solución ingeniosa para recoger esa agua desperdiciada y así poder darle una segunda vida: regar plantas, limpiar o incluso accionar la cisterna del baño.
El invento consiste en un contenedor encajado en la esquina de la ducha, diseñado pensando siempre en la comodidad, y cuenta, además, con un asa robusta y una boquilla que facilitan verter su contenido, mientras una bandeja extraíble ofrece un espacio útil para colocar geles o jabones sin ocupar más espacio.
Todos sus materiales están pensados para perdurar en el tiempo: plástico de polipropileno, una tapa y asa fabricadas con al menos un 20 % de material reciclado y un peso ligero que lo convierte en una pieza fácil de manipular. Su capacidad es de 8 litros, suficientes para dar entre tres y cuatro usos al mecanismo de descarga del inodoro, según cálculos estimativos. Además, funciona de forma individual o combinándose con un sistema que desvía automáticamente el agua fría, redirigiéndola al depósito hasta que comienza a salir agua caliente; entonces, el flujo se restablece hacia la ducha, sin intervención manual.
Ikea ha lanzado este práctico cubo bajo el nombre de BERGVATTNET, dentro de su gama de productos enfocados al ahorro de agua y la vida sostenible. El cubo ha llamado la atención no solo por su funcionalidad, sino también por su estética sobria y su integración sencilla en baños de cualquier estilo. Una curiosidad interesante: el nombre BERGVATTNET se traduce literalmente como «agua de montaña» en sueco, haciendo alusión directa a su vínculo con la naturaleza y el aprovechamiento del recurso más vital.
Cubo de Ikea / Ikea
El precio del BERGVATTNET es de 7,99 euros, lo que lo convierte en una opción asequible y eficiente para quienes buscan reducir su impacto ambiental sin necesidad de grandes instalaciones ni gastos.












