Muchas personas utilizan el coche todos los días, ya sea para ir a trabajar, llevar a los hijos al colegio… Pero debes tener en cuenta que hay errores comunes que puedes cometer, que aumentan el desgaste del coche y como consecuencia, afectan a su rendimiento y durabilidad.
Los errores más comunes al volante que dañan tu coche / Getty Images
Los errores comunes que dañan tu coche
En el día a día, podemos cometer algunos fallos al volante que son perjudiciales a la larga para nuestro vehículo. Estos errores pueden convertirse en rutina y, como resultado, tener que pagar una costosa reparación. Cambiar estos hábitos también puede contribuir a prolongar la vida de tu vehículo. Estos son los fallos comunes al conducir que dañan tu coche:
No realizar un mantenimiento regular del vehículo
Los mecánicos pueden identificar y arreglar algún problema potencial antes de que se convierta en algo mayor. Además si escuchas cualquier ruido extraño o aparece alguna advertencia en el cuadro de mandos debes revisarlo de inmediato. Este mantenimiento incluye cambios de aceite y de los filtros, revisiones de frenos, y chequeos de los sistemas eléctricos y mecánicos. Esto puede conllevar grandes complicaciones si lo ignoras, porque puedes tener problemas graves en el funcionamiento del coche, que a largo plazo, pueden ser reparaciones costosas.

Realizar un mantenimiento periódico al coche / Getty Images
Conducir con neumáticos desinflados o desgastados
Los neumáticos son la única zona de contacto del vehículo con el asfalto, y la presión y su estado son muy importantes. Conducir con neumáticos desinflados o desgastados afecta a la seguridad del vehículo y también incrementa el consumo de combustible y el desgaste de otros componentes del coche. Se recomienda revisar la presión de los neumáticos regularmente y asegurarse de que tengan suficiente profundidad de banda para garantizar un buen agarre en la carretera. Además tienes que saber, que con neumáticos en mal estado aumenta el riesgo de reventón, y puedes perder el control del vehículo, teniendo o provocando un accidente grave.
Ignorar las señales de advertencia del tablero
Cuando un indicador se enciende, es importante hacerle caso y resolver el problema de inmediato llevándolo a un taller. Si no atiendes a estas señales, corres el riesgo de agravar los fallos mecánicos que podrían haberse solucionado fácilmente si se hubieran atendido a tiempo. Es fundamental prestar atención a cualquier luz de advertencia y actuar en consecuencia, porque estos testigos pueden alertarte de algunos problemas muy graves como una fuga de refrigerante.

Ignorar las señales de advertencia del tablero / Getty Images
Conducción agresiva
Cómo conduces también tiene un impacto significativo en el desgaste del vehículo. Acelerar y frenar bruscamente de manera constante puede causar un desgaste prematuro en los frenos y otros componentes mecánicos. Si mantienes una conducción más suave, mejorará la eficiencia del combustible y alargarás la vida útil de tu coche.
Circular al ralentí durante mucho tiempo
Esta acción consume más combustible y puede causar un desgaste adicional en el motor. Si vas a esperar, se aconseja que apagues el motor.
Mover la dirección con el coche parado
Esto es un fallo que puedes cometer y es peligroso, ya que dejar el vehículo aparcado con la dirección torcida puede afectar a algunas piezas como los fuelles o los palieres. Además, no debes forzar el volante al máximo, es decir, no girarlo hasta el límite porque puede perjudicar a la dirección del coche. Lo más recomendable es dejar el volante recto cuando dejamos aparcado el vehículo y realizar movimientos suaves cuando estamos conduciendo, para cuidar la dirección y alargar su vida útil.
Evitar descansar la mano en la palanca de cambios
Esta acción es uno de los errores más habituales. Poner la mano en la palanca de cambios ejercerá presión sobre el mecanismo y va a favorecer a que se desgaste más rápidamente. Esto se puede hacer por comodidad, pero lo correcto es coger el volante con las dos manos, y usar la palanca solo cuando sea necesario cambiar de marcha.

Evita descansar la mano en la palanca de cambios / Getty Images
Conducir con el coche en reserva
Muchas personas deciden apurar el combustible al máximo antes de repostar. Esta acción tiene varios efectos negativos para tu vehículo, porque puede afectar a los inyectores y a la bomba de combustible. Estos elementos pueden hacer que el motor sufra averías graves. Lo ideal es repostar antes de que el combustible llegue a reserva y así te aseguras que los sistemas de tu vehículo funcionan correctamente.
Evita mantener el pie en el embrague
Algunas personas pueden cometer el error de dejar el pie sobre el pedal del embrague, aunque no se necesite. Esto puede generar fricción y hacer que la pastilla de embrague se desgaste, lo que acortará su vida útil. Se aconseja utilizar el embrague únicamente cuando sea necesario, y no apoyarse en él mientras se conduce.
Conducir en carreteras en mal estado sin precauciones
Debes de tener cuidado y prestar atención por las carreteras por las que circulas, porque algunas puede estar en mal estado. Esto puede causar daños significativos al coche y afectar a la suspensión, los neumáticos y otros componentes mecánicos. Se recomienda reducir la velocidad y estar atento a las condiciones de la carretera para minimizar el impacto.















