los avalistas de Mata, el efecto Mareo y un homenaje a Cristiano

El debut de Diego Matabuena, Mata, se convirtió ayer en lo mejor de un partido para olvidar en El Molinón. El canterano, formado desde los 10 años en Mareo y del que muchos llevan hablando maravillas desde hace meses, entre ellos algún antiguo inquilino del banquillo rojiblanco, fue protagonista además para dar sentido a una segunda parte sonrojante. Asistió a Guille Rosas en el tanto, el tercero, que a la postre decidió la victoria rojiblanca ante un gran Celta Fortuna. En días en los que se buscan culpables a la plaga de lesiones, se mudan sistemas y posiciones para acomodar a las estrellas del proyecto, la dura realidad empuja al club a reflexionar sobre cómo proteger Mareo es el mejor camino para pensar en gran en el futuro. Lo demostró en El Molinón el filial del Celta. No es tan complicado. La historia del club rojiblanco está plagada de ejemplos. Cuando vienen mal dadas, lo que siempre dan la cara son los que han mamado el club desde niños. Hasta seis jugadores criados en la casa coincidieron en el campo en la segunda parte: Guille, Gaspar, Iker Martínez, Diego Sánchez y el citado Mata. A siete se puede elevar la cuenta teniendo en cuenta el paso por el filial de Manu Rodríguez. Antes habían participado también Pablo García y Enol Prendes. La fórmula se completa con paciencia, confianza y un buen guía.

Fuente