El Oviedo se debatía desde la lesión de Chris Ramos entre acudir al –inestable- mercado de jugadores libres o guardarse la baza hasta enero. Había razones para apostar en una u otra dirección. Los peligros de apostar por un jugador libre tienen que ver, sobre todo, con la inactividad de esos futbolistas y la necesidad del Oviedo de encontrar un jugador con rendimiento inmediato. Pero el panorama preocupante en la delantera, con tres lesionados, exigía valorar todos los escenarios. Y cuentan desde el club que el principal impulsor de fichar ahora era precisamente Julián Calero. La incorporación del veterano José Luis Morales, 39 años, es en primer lugar un gesto que refuerza la posición del entrenador. Y pasa justo ahora, tras el 4-1 de Elda, en el momento de más dudas de la temporada.
Para llegar a Morales, el Oviedo tuvo que descartar antes otras opciones que se posaron sobre la mesa. Uno de los nombres que se estudió pero que no terminó de convencer fue el de Luciano Vietto, exatacante del Villarreal y Atlético, entre otros, que a sus 32 años se encontraba sin equipo tras jugar en su última etapa en San Lorenzo. Fueron los problemas físicos que ha atravesado los que desaconsejaron un fichaje que se llegó a valorar de forma seria.
Otras alternativas ofrecidas –especialmente de fuera de España- no terminaban de llenar a los rectores azules que veían muchos riesgos en el mercado libre. La opción de Morales estuvo pronto sobre la mesa, aunque las dudas aquí radicaban más bien con el perfil del futbolista. Ante la baja de Chris Ramos, la idea inicial era la de buscar un 9 más referencia, alguien que se moviera en el área. Evidentemente, las estrecheces de un mercado tan limitado no lo ponían fácil.
Por eso la opción de Morales fue ganando peso. Es un hombre que Calero conoce a la perfección del Levante, que sabe lo que puede darle al equipo. También al vestuario. El Comandante es un profesional de manual y eso peso que puede tener en la caseta también fue valorado de forma muy positiva dentro de la entidad.
Así que el club dio el visto bueno a la contratación y con ella a Calero se le ofrece una solución a la falta de efectivos en ataque. Habrá que ver ahora cómo encaja el perfil de un delantero que aunque ha perdido algo de la explosividad que le hizo, entre otras cosas, situarse en dobles dígitos goleadores en Primera, sigue conociendo todos los caminos al gol. Y será interesante también ver si las condiciones de Morales también pueden condicionar los planes de Calero a la hora de atacar. La primera sensación, visto lo visto, es que la posición del entrenador saler reforzada con este movimiento.
Fuente: La Nueva España













