La mujer condenada que sobrevivió a dos inyecciones letales en Tennessee, Christa Pike, continuaba el domingo en estado crítico y con asistencia respiratoria, y su pronóstico vital seguía siendo incierto, afirmó en CNN uno de sus abogados, Stephen Ferrell, que añadió que «es posible que no se recupere». El fallido intento de ejecución de Christa Pike el pasado miércoles por la noche, que debía convertirla en la primera mujer ejecutada en Tennessee (sur) en más de 200 años, ha reavivado el debate sobre la aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos.
«Sigue hospitalizada, con asistencia respiratoria y en estado crítico. Todavía no conocemos realmente su pronóstico vital y es posible que no lo sepamos durante varios días», declaró el abogado. Stephen Ferrell precisó que no había podido visitar a su clienta, de 50 años, en el hospital, donde los médicos siguen intentando eliminar de su organismo las dos dosis de pentobarbital, un potente barbitúrico, que le fueron administradas.El abogado Ferrell volvió a pedir al gobernador de Tennessee, Bill Lee, que conmute su pena.
«Como mínimo, el gobernador debería conmutar la pena de la señora Pike por cadena perpetua», afirmó, considerando que el fallido intento de ejecución le ha causado «una grave tortura mental y física». El gobernador, que el jueves ordenó suspender las ejecuciones en el estado y abrir una investigación independiente sobre el fracaso de la ejecución de Christa Pike, anunció el sábado que había aceptado la dimisión del director de la administración penitenciaria de Tennessee (TDOC).
Precedente
La administración penitenciaria afirmó haber seguido al pie de la letra el protocolo adoptado desde la reanudación de las ejecuciones en el estado en mayo de 2025, después de una moratoria de tres años. El gobernador había decretado entonces la moratoria debido a fallos en la verificación de la solución letal administrada a un condenado.
El observatorio especializado Death Penalty Information Center (DPIC) denunció el jueves «una ejecución fallida sin comparación en la época moderna» y destacó que Christa Pike es «la primera persona que sobrevive a la inyección de dosis letales de productos utilizados para las ejecuciones».
Christa Pike fue condenada a muerte por el asesinato en 1995 de Colleen Slemmer, de 19 años, cuando ella misma tenía 18. Sus dos cómplices, también adolescentes, evitaron la pena de muerte.















