El Plan Inuncat vuelve a estar en fase de emergencia ante la posible formación de un minihuracán mediterráneo que puede producir importantes aguaceros en la costa central

Catalunya contiene el aliento con la vista puesta en el cielo, pendiente de lo que la lluvia pueda traer consigo. Al caer la noche del sábado, el litoral de Barcelona y Tarragona ya es testigo de las primeras tormentas intensas, que han dejado decenas de avisos a los Bombers por desagües colapsados, filtraciones y caída de árboles. Se presenta como un episodio excepcional, nunca antes han estado en alerta roja tantas zonas por la combinación simultánea de intensidad y acumulación de agua.

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