Qué esperar de la bolsa en octubre: «Hay catalizadores capaces de aliviar las tensiones»

Empieza un nuevo mes (y también un nuevo trimestre) y la gran pregunta es cómo se comportarán los mercados en octubre. Sobre todo, la renta variable, que viene de registrar una destacada fortaleza a pesar de la incertidumbre que rodea a la operativa. ¿Serán capaces las bolsas de mantener el buen tono? Los expertos creen que sí, y es que, dicen, «octubre llega con catalizadores capaces de aliviar las tensiones«.

Son palabras de los expertos de XTB, que creen que una temporada de resultados «sólida», una «moderación» del petróleo y unos bancos centrales que concedan tiempo para evaluar las últimas subidas de tipos podrían ser suficientes para que la renta variable siga tomando impulso.

En cualquier caso, apuntan, para que las bolsas avancen «con mayor confianza», los beneficios «deben confirmar su fortaleza» y la financiación «necesita estabilizarse».

Sobre los resultados empresariales, en la firma de análisis creen que «ofrecen el respaldo más concreto». Tal y como recuerdan, se espera que el beneficio del S&P 500 crezca un 29,1% interanual en el tercer trimestre, frente a una media de diez años del 10,3%.

«Los ingresos aumentarían un 12,1% y los once sectores registrarían crecimiento tanto en ventas como en beneficios», apuntan los estrategas de XTB. Además, señalan que el BPA previsto para el trimestre ha mejorado un 1,3% desde junio, cuando lo habitual es que los analistas recorten sus estimaciones.

En su opinión, estas cifras «permiten afrontar octubre con una base favorable, aunque también elevan la exigencia». Y es que es innegable que el mercado prestará especial atención a las previsiones, los márgenes y la generación de caja.

Como dicen, «en las grandes tecnológicas, mantener el gasto en inteligencia artificial (IA) será relevante, pero también explicar cómo se convierte en ingresos rentables».

Asimismo, creen que el petróleo «podría proporcionar otro alivio», sobre todo teniendo en cuenta los informes que se han conocido en los últimos días, según los cuales las exportaciones de crudo de los países del golfo Pérsico, excluyendo Irán, alcanzaron aproximadamente 14 millones de barriles diarios, cerca del 80% de los niveles anteriores a la guerra.

Según XTB, «la recuperación de los flujos abre la posibilidad de una caída de precios si avanza la negociación y se reduce la prima de riesgo geopolítica». Sin embargo, añade, «nuevos ataques contra infraestructuras podrían provocar el movimiento contrario».

No obstante, dicen que hay que tener en cuenta «dos matices importantes». Primero, que el contrato de Brent de diciembre ya cotizaba por debajo de 100 dólares, y «el cambio de contrato de referencia puede generar una bajada aparente sin un movimiento equivalente del mercado».

Y en segundo lugar, apuntan que «los envíos de combustibles refinados siguen alrededor del 50% de lo normal, por lo que un crudo más barato no garantiza un abaratamiento inmediato del diésel».

LOS BANCOS CENTRALES SERÁN CLAVE

En XTB también señalan que los bancos centrales serán clave este mes, y es que la Reserva Federal (Fed) dará a conocer su decisión sobre los tipos de interés el 28 de octubre y el Banco Central Europeo (BCE) hará lo propio un día después, el 29 de octubre.

Sus decisiones, dicen los estrategas de la firma, serán «determinantes». «Una pausa acompañada de un compromiso creíble contra la inflación podría aliviar la presión sobre los bonos» en EEUU, comentan. Y explican que «el debate sigue abierto» después de que John Williams haya señalado que no existe urgencia para otra subida estadounidense, mientras otros miembros de la Fed defienden más endurecimiento.

De momento, las probabilidades de subida de tipos por parte de la Fed han bajado del 50%.

En cuanto a los bonos, comentan estos analistas, la mejora estrategia es la «prudencia», y es que en XTB creen que su comportamiento en este mes octubre «dependerá mucho más de la inflación, las emisiones y los bancos centrales».

Y destacan que también habrá que estar atentos a las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el contexto de sus reuniones anuales del 12 al 18 de octubre.

«En julio esperaba un crecimiento mundial del 3% en 2026 y del 3,4% en 2027. Su mensaje combinaba el daño de la guerra con el impulso tecnológico; incluso reconocía una actividad más resistente de lo previsto al inicio del año. Lo relevante será comprobar si ahora rebaja el crecimiento o eleva la inflación por la persistencia del shock energético«, apuntan.

En su opinión, octubre ofrece «un escenario con margen para mejorar», ya que se vislumbran «beneficios sólidos, moderación del petróleo y estabilización de las rentabilidades de los bonos». Si las previsiones coinciden, entonces «la recuperación podría extenderse a más compañías». Pero si fallan, «la concentración del mercado dejará a los índices especialmente expuestos a cualquier decepción de sus mayores valores».

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