Política
Madrid exige a Marlaska que «reponga la normalidad» en Sol y recuerda el precedente del 15-M, cuando la Delegación coordinó los desalojos.
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El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid han cargado este domingo contra el Gobierno de Pedro Sánchez por la acampada instalada en la Puerta del Sol tras la manifestación por la vivienda.
Ambas administraciones responsabilizan a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior de haber permitido que la protesta se prolongara.
El equipo de José Luis Martínez-Almeida ha acusado a la Delegación del Gobierno de «dejación de funciones» y cuestiona que la Policía Nacional se retirara de los emplazamientos que ocupaba en Sol justo cuando comenzó la acampada.
Fuentes municipales sostienen que la manifestación no se ajustó al recorrido autorizado y apuntan incluso a la posibilidad de que se tratara de una decisión «deliberada» permitir que la protesta desembocara en una acampada en el centro de Madrid.
«La acampada es consecuencia directa de la dejación de funciones y la falta de diligencia de la Delegación del Gobierno y del Ministerio del Interior», señalan desde el consistorio, que reclama explicaciones tanto por la ausencia de una intervención que evitara el asentamiento como por la retirada de las unidades policiales.
El Ayuntamiento recuerda además el precedente del 15-M en 2011, cuando la Puerta del Sol también quedó ocupada durante semanas. En aquella ocasión «los desalojos fueron organizados y coordinados por la Delegación del Gobierno».
Por ello, Almeida reclama ahora que la Delegación asuma las consecuencias de su actuación y «reponga la normalidad en la Puerta del Sol cuanto antes».
La Comunidad de Madrid ha ido un paso más allá. Fuentes del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso acusan a Interior de permitir la instalación de la acampada y de intentar trasladar al Ayuntamiento una responsabilidad que, a su juicio, corresponde a la Policía Nacional.
«Lo que está haciendo el Ministerio del Interior es ilegal. Las competencias son de la Policía Nacional», sostienen las mismas fuentes, que acusan al departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska de «lavarse las manos» al plantear que sea la Policía Municipal la que proceda al desalojo.
Asimismo, las fuentes regionales han acusado a Pedro Sánchez de «buscar culpables y no encontrar soluciones» ante la continuidad de la acampada.














