La superficie forestal quemada durante este verano (entre el 21 de junio y el pasado 23 de septiembre) ronda las 260.000 hectáreas, un 30 por ciento menos que en el mismo periodo de 2025, cuando superó las 377.000 hectáreas, según datos provisionales del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
Aunque el mes de julio de este año fue especialmente virulento, con más de 168.000 hectáreas quemadas, agosto resultó relativamente benévolo, con 76.000 hectáreas carbonizadas, muy lejos de las 337.000 hectáreas del mismo mes de 2025.
En tan solo dos semanas, entre el 6 y el 19 de agosto de 2025, se quemaron más de 320.000 hectáreas, con grandes incendios en Orense, Lugo, León y Zamora.











