Mayo de 1996. Un dolor agudo en las piernas acompañado de un hinchazón abdominal. Hechos aparentemente volátiles, que alteraron la infancia de un niño de diez años. Jorge Báez, que estaba a punto de cumplir once años, acudió con sus familiares a diferentes especialistas. Hasta que, en el Hospital Materno Infantil de Málaga, se verificó un diagnóstico. Tenía leucemia.
El dictamen dio comienzo a una intensa trayectoria asistencial compuesta por seis días de ingreso en Málaga, 33 días en Sevilla y diversos meses de tratamiento continuado. «Yo me puse malo, tenía una serie de síntomas, dolor en las piernas, hinchazón de barriga, y mis padres me llevaron a bastantes médicos», recuerda Jorge Báez sobre aquellos momentos en los que empezó «la odisea de hospitales, de tratamiento e ingreso».
La búsqueda de compatibilidad con donantes familiares o externos no ofrecían resultados favorables durante aquellos meses de estancia hospitalaria. Ante esa situación, a finales de ese mismo año, surgió una alternativa médica sin precedentes en menores de la provincia: realizar un autotrasplante empleando las propias células del paciente.
Un hito médico pionero en Málaga
En enero de 1997, en el entonces conocido como Hospital Carlos Haya, Jorge Báez se convirtió en el primer niño de Málaga intervenido mediante esta técnica. El procedimiento conlleva la extracción de su médula mediante un catéter para someterla a un tratamiento de purificación e inactivación en laboratorio.
Posteriormente, el menor permaneció 22 días aislado en una estancia acondicionada denominada por ellos «la burbuja», debido a la severa bajada de defensas inmunológicas. «Me sacaron la médula a través de un catéter, la pusieron en tratamiento para limpiarla y luego ingresé en una habitación a la que llamamos burbuja«, ha relatado Báez, remarcando que, a partir de ahí, todo remontó.
Me sacaron la médula a través de un catéter, la pusieron en tratamiento para limpiarla y luego ingresé en una habitación a la que llamamos burbuja»
Primer niño sometido a un autotrasplante de médula en Málaga
El periodo de recuperación prosiguió en el entorno familiar con el uso continuo de mascarillas y controles periódicos, pautados inicialmente cada seis meses y después de forma anual. Al cabo de cinco años, Jorge recibió el alta definitiva. Desde entonces, no ha requerido nuevos tratamientos, ni medicación.
Día Mundial del Donante de Médula Ósea
En la actualidad, Jorge Báez ejerce como profesor de Educación Física y director del colegio Salvador Rueda. Desde la docencia, el profesional promueve la concienciación social sobre la donación mediante el proyecto ‘Dona Médula y Serán Niños’, desarrollando talleres e iniciativas divulgativas en centros educativos.
Esa labor formativa responde a una firme convicción personal de visibilización asistencial y sanitaria. «Queda en el recuerdo, no con la magnitud ni con la gravedad que lo recuerdan mis padres y mis hermanos, pero yo he aprendido de ello y ahora intento visibilizar la enfermedad, naturalizar e intentar que conciencie la sociedad de la importancia de la donación de médula», asevera Jorge Báez.
Liderazgo en donaciones e infraestructura
Aunque el caso de Jorge Báez ha consistido en un autotrasplante celular, la mayoría de los procedimientos hematológicos precisan las células de un donante no emparentado. En los primeros seis meses de 2026, la provincia de Málaga ha liderado la incorporación de nuevos donantes en Andalucía al sumar 751 inscritos, según datos oficiales de la Junta de Andalucía.
La infraestructura médica malagueña integra el Laboratorio HLA del Centro de Transfusión de Málaga, responsable de analizar las compatibilidades genéticas entre donantes y pacientes de Andalucía, Ceuta y Melilla. Asimismo, la provincia alberga el Banco Público de Sangre de Cordón Umbilical de Andalucía, cuyas muestras conservadas han permitido ejecutar más de 1.000 trasplantes internacionales.
El director del Laboratorio HLA, Francisco de Paula Sánchez Gordo, ha expuesto en COPE Málaga los trámites requeridos para incorporarse al registro general, dirigido a personas de entre 18 y 40 años. «Primero se entra en el registro, se realiza el estudio de compatibilidad y, si algún día aparece un paciente compatible, el donante recibe la llamada», ha detallado Sánchez Gordo.
En cuanto a los métodos de obtención celular, Francisco de Paula Sánchez Gordo ha aclarado que el 90% de las donaciones se efectúan mediante extracción de sangre periférica. Este procedimiento indoloro requiere la administración previa de inyecciones durante unos días para movilizar las células madre, mientras que la punción en el hueso de la pelvis se limita a supuestos concretos o pediátricos.
De igual forma, las células madre del cordón umbilical se recogen tras el parto sin generar riesgos para la madre o el recién nacido. Dichas unidades celulares son analizadas, congeladas y almacenadas en el Banco Público de Sangre de Cordón Umbilical a la espera de ser requeridas por algún paciente compatible en cualquier parte del mundo.

Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Málaga
La respuesta asistencial en el Hospital Regional
En el aspecto asistencial directo, el Hospital Regional de Málaga se sitúa como el único centro hospitalario de la provincia autorizado para realizar trasplantes alogénicos, procedimiento que requiere células procedentes de otra persona. La Unidad de Trasplante Hematopoyético está dirigida por la doctora María Jesús Pascual.
En el ejercicio 2025, la unidad coordinada por la doctora María Jesús Pascual se ha situado como la de mayor actividad en España en trasplantes de donante no emparentado. En ese periodo se han registrado 127 trasplantes en adultos y 17 trasplantes en menores de edad, de los cuales 12 trasplantes han sido de tipo alogénico y cinco trasplantes de carácter autólogo.
De cara al año 2026, el Hospital Regional de Málaga registra una lista de espera de aproximadamente 60 pacientes pendientes de iniciar el tratamiento hematológico. Detrás de cada expediente clínico se encuentra una persona a la espera de encontrar una compatibilidad genética determinante para su supervivencia.
Sobre la transcendencia del proceso de donación, la doctora María Jesús Pascual ha destacado el impacto directo que supone para el receptor. «La importancia está entre salvar la vida a una persona y no hacerlo, a cambio de, prácticamente, nada, a cambio de una mañana en el hospital, conectado a una máquina o una hora en un quirófano», ha afirmado María Jesús Pascual.
La importancia está entre salvar la vida a una persona y no hacerlo, a cambio de prácticamente nada»
Coordinadora de la Unidad de Trasplante Hematopoyético
Casi treinta años después de la intervención pionera llevada a cabo en 1997, el testimonio de Jorge Báez refleja la importancia de la concienciación e implicación social. Con 751 nuevos donantes registrados en Málaga en la primera mitad de 2026, cada alta en el sistema amplía las posibilidades de recuperación para quienes esperan una oportunidad vital.








