La Comunidad de Madrid ha estrenado un nuevo circuito de educación vial destinado a la formación y entrenamiento de policías locales y profesionales de los servicios de seguridad y emergencias. La instalación se encuentra en el Instituto de Formación Integral en Seguridad y Emergencias (IFISE) de la capital.
El nuevo recinto cuenta con 400 metros de trazado y reproduce diferentes situaciones que los profesionales pueden encontrarse en las calles, desde rotondas y señales de stop hasta incorporaciones y calzadas de doble carril.
Un circuito para entrenar situaciones reales de tráfico
El objetivo de la instalación es ofrecer un entorno controlado en el que los efectivos puedan reproducir situaciones reales de circulación sin los riesgos asociados a realizar este tipo de ejercicios en vías abiertas al tráfico.
El circuito servirá como complemento a la formación que reciben los agentes de Policía Local de nuevo ingreso, pero también permitirá perfeccionar las competencias de los efectivos que ya están en servicio.
Además, podrá ser utilizado por otros profesionales que intervienen habitualmente en accidentes e incidentes relacionados con la movilidad.
Entre las actividades previstas se encuentran cursos de regulación y ordenación del tráfico, gestión de accidentes, conducción operativa de vehículos de emergencia y procedimientos de intervención en la vía pública.
23.000 euros de inversión en las nuevas instalaciones
La Comunidad de Madrid ha destinado 23.000 euros a estas actuaciones, incluidas dentro de la Estrategia de Seguridad Integral regional ESICAM179 para el periodo 2026-2029.
El circuito se ha construido alrededor de la pista de atletismo existente en las instalaciones del IFISE.
Esta pista también ha sido adaptada para que pueda realizarse de manera reglamentaria la prueba de velocidad de 60 metros incluida en la evaluación de la aptitud física de los policías locales.
Policías, bomberos y sanitarios podrán entrenar juntos
Otra de las funciones del nuevo recinto será facilitar ejercicios conjuntos entre los diferentes cuerpos que participan cuando se produce un accidente de tráfico.
De esta manera, policías locales, bomberos, sanitarios, voluntarios de Protección Civil y otros servicios de emergencia podrán realizar simulaciones coordinadas en un mismo escenario.
La intención es mejorar tanto la toma de decisiones como la aplicación de protocolos y la coordinación entre los distintos profesionales durante una intervención real.











