El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Tom Barkin, aseguró este martes que la situación de la economía de EEUU «se está consolidando» y aseguró que el gasto continuado de los consumidores, junto con la fortaleza más allá del auge de la inteligencia artificial, hacen que la Reserva Federal mantenga su atención centrada en la inflación. Por ello, al ser preguntado si serán necesarias subidas adicionales y cuántas, respondió con un enigmático «ya veremos».
«Los riesgos para la inflación superan a los riesgos para el pleno empleo. Por eso subimos las tasas la semana pasada», afirmó Barkin en declaraciones preparadas para su intervención ante la CFA Society de Baltimore recogidas por la agencia Reuters.
El gobernador también añadió que la subida de un cuarto de punto porcentual «ayudará» a que la inflación vuelva al objetivo del 2% de la Fed. Preguntado sobre los motivos de la inflación, Barkin indicó que los impactos «pasajeros» no están resultando ser fenómenos efímeros o puntuales, sino que están generando presiones sobre los precios más persistentes de lo que se esperaba en un principio.
«Resulta tentador intentar achacar la elevada inflación a un puñado de categorías especialmente expuestas al conflicto de Oriente Medio o a los aranceles», señaló.
Asimismo, comentó que está percibiendo impulsos en el sector de los centros de datos o la defensa. «Los contactos del sector manufacturero empiezan a mostrarse más optimistas. Los banqueros nos indican que la cartera de proyectos está en buena forma», comentó.
WILLIAMS DEFIENDE EL SISTEMA DE RESERVAS «ABUNDANTES»
Por otra parte, el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, defendió este martes el sistema de aplicación de la política monetaria del banco central estadounidense, basado en proporcionar reservas “abundantes” al sistema financiero. Williams defendió este enfoque ha demostrado ser muy eficaz para controlar los tipos de interés a corto plazo y garantizar el funcionamiento fluido de los mercados financieros clave.
Asimismo, subrayó que, aunque el marco actual ha funcionado bien, no es inamovible y debe adaptarse a la evolución de los mercados. “A medida que los mercados evolucionan con el tiempo, debemos asegurarnos de que las herramientas de política sean adecuadas para cumplir sus funciones necesarias”, afirmó, añadiendo que la estrategia de la Fed será sensible a cambios en la regulación o en la estructura del mercado que alteren la demanda de reservas.
















