Mónica García ha desgranado en ‘Herrera en COPE Más Málaga’ el alcance operativo y laboral que consolida al Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol como una infraestructura estratégica para la región. Las estadísticas de Aena confirman que el aeródromo malagueño se sitúa como el cuarto aeropuerto de España en volumen de pasajeros, únicamente por detrás de Madrid, Barcelona y Mallorca. Durante los ocho primeros meses del año, las instalaciones han alcanzado casi 20 millones de viajeros, evidenciando una actividad constante que impulsa la economía andaluza.
El balance del mes de agosto ha registrado cifras notables con más de tres millones de personas transitando por sus terminales. Esta afluencia representa una media diaria de 100.000 usuarios, un volumen equiparable a concentrar a toda la población del municipio de Mijas cada jornada dentro del recinto. Además, a lo largo de dicho mes han aterrizado o despegado más de 20.000 aviones, de los cuales el 85% de los pasajeros procedían o se dirigían a Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y Holanda.
Impacto laboral dentro del recinto aeroportuario
Esta intensa actividad aeronáutica tiene un reflejo directo en el empleo, ya que el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol genera actualmente casi 12.000 puestos de trabajo. Este volumen de trabajadores equivale a la población conjunta de dos barrios malagueños como Suárez y El Ejido. La masa laboral engloba tanto al personal propio de la empresa pública Aena como a los empleados pertenecientes a las diversas compañías implantadas en la infraestructura.
Dentro de los 15 kilómetros cuadrados que abarca la superficie del recinto operan alrededor de 500 empresas, abarcando desde pequeños negocios con apenas dos operarios hasta entidades que superan los 200 trabajadores. Toda esta estructura interna sostiene la operativa diaria y garantiza el funcionamiento logístico de la mayor puerta de entrada a Andalucía. No obstante, el impacto socioeconómico desborda los límites del aeródromo e incide de lleno en actividades externas como hoteles de la zona y aparcamientos para viajeros.
Interior de un aeropuerto
El efecto multiplicador del recinto resulta determinante para múltiples actividades complementarias que dependen de la llegada constante de visitantes. Entre los sectores más beneficiados destacan el alquiler de vehículos y los vehículos de transporte con conductor (VTC), cuyos modelos operativos están estrechamente ligados al flujo aéreo. Ambas industrias han experimentado un notable desarrollo vinculado a la conectividad de la provincia.
El motor del sector de vehículos de alquiler
La Asociación Empresarial de Vehículos de Alquiler de Andalucía (AESBA), presidida por Ana María García, agrupa a más de 200 empresas y gestiona una flota conjunta de 30.000 vehículos. La provincia de Málaga concentra el 52% de las empresas de rent a car de la comunidad, conviviendo grandes multinacionales con firmas locales y de carácter familiar. Estas compañías presentan una facturación media de medio millón de euros, consolidando una industria de enorme peso en el tejido productivo.
La presidenta de AESBA ha destacado la trascendencia del aeródromo para el mantenimiento del negocio del alquiler. Según ha subrayado Ana María García, «el aeropuerto es el epicentro y el volumen más grande, porque la mayoría de los clientes llegan al aeropuerto y porque el 80% de los vehículos que se mueven en Andalucía salen de aquí, del aeropuerto de Málaga».
El 80% de los vehículos que se mueven en Andalucía salen de aquí, del aeropuerto de Málaga»
Presidenta de AESBA
En cuanto al perfil de la clientela malagueña, el 85% de los usuarios del rent a car está vinculado al sector turístico, procediendo el 90% del extranjero. Los ciudadanos de Reino Unido y Alemania lideran el alquiler de estos automóviles en la provincia. Por su parte, la estacionalidad marca el ritmo de trabajo, concentrando los meses de verano prácticamente el 50% de la demanda anual.
La demanda de modelos automovilísticos varía de forma sustancial a lo largo del ejercicio según el tipo de visitante. Ana María García ha detallado que «en el verano, cuando vienen las familias, pues te piden un coche de 7 plazas, de 9 plazas, o de 5, pero más amplio, porque vienen con la familia; y después, el resto del año, cuando vienen los golfistas, pues te piden un coche donde le quepan los palos del golf y el equipaje».
Respecto a la renovación del parque móvil, las empresas del sector aplican criterios de modernización continua para mantener la calidad del servicio. Ana María García ha explicado que «las flotas se van cambiando según la compañía, la política que tenga, pero son flotas nuevas, que se suelen cambiar; el máximo que pueda tener un coche son tres o cuatro años, pero lo más habitual es que sea hasta los dos años».

Interior de un avión
La operativa y restricciones del servicio VTC
El sector de los vehículos de transporte con conductor (VTC) constituye otra de las actividades vinculadas al movimiento del aeródromo. En el año 2025, estos automóviles han realizado casi 16 millones de servicios en la provincia de Málaga. De acuerdo con las estimaciones de Pablo García, presidente de la Asociación Empresarial de VTC Andalucía, en torno al 30% de los traslados provinciales guardan relación directa con el recinto aeroportuario.
El portavoz del colectivo ha remarcado el papel estratégico de la infraestructura como nodo de transporte en la Costa del Sol. Al respecto, Pablo García ha afirmado que «los dos puntos neurálgicos de la Costa del Sol son la puerta de entrada y la puerta de salida, claramente, de todo el turismo, tanto nacional como doméstico, y, por tanto, son dos centros de altísima importancia para nuestro sector».
Los dos puntos neurálgicos de la Costa del Sol son la puerta de entrada y la puerta de salida, claramente, de todo el turismo, tanto nacional como doméstico»
Presidente de la Asociación Empresarial de VTC Andalucía
A pesar del volumen de negocio que representa el aeródromo, los profesionales de las VTC afrontan condicionantes para su operativa diaria. A diferencia del taxi, que dispone de parada reservada en la terminal, los conductores de VTC tienen restringida la permanencia en las inmediaciones. Esta regulación pretende evitar la captación presencial no concertada previamente a través de las aplicaciones digitales.
Pablo García ha expuesto las consecuencias que genera esta normativa sobre la operativa de las flotas. Según ha manifestado, «nos obligan a permanecer alejados geográficamente del aeropuerto, porque entiende la administración que nosotros, estando en el aeropuerto, podemos captar a las personas, convencerlas para que abran una aplicación, pongan sus datos de su tarjeta de crédito y soliciten un vehículo».
El presidente de la patronal ha agregado que «no podemos permanecer estacionados a una distancia de 300 metros del aeropuerto, y, por tanto, a la hora de recoger en el aeropuerto, siempre vamos a tener una penalización en cuanto al tiempo de llegada respecto a competidores como el taxi». Pese a estas limitaciones, tanto las VTC como el rent a car continúan sustentando su actividad en la pujanza del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, consolidando un entramado de puestos de trabajo directos e indirectos de gran magnitud.












