Más de mil personas concentradas a las puertas del Centro Sociocultural de Santa Marta han impedido la celebración del acto político de Vox programado para esta tarde en Santiago. Los manifestantes, la mayoría jóvenes, han formado una cadena humana, separada por una docena de agentes de la Policía Nacional del puñado de miembros de Vox reunidos en la carretera en torno a Buxadé, protagonista del acto con el que el partido pretendía inaugurar el curso político.
Los militantes de Vox han intentado celebrar el evento con un megáfono pero los cánticos de los manifestantes, convocados por dos decenas de colectivos, les han llevado a desistir.
Ya este mediodía unas decenas de jóvenes antifascistas habían entrado en el centro sociocultural para impedir el evento programado a las 19:30 y vinculado al despliegue territorial de Vox en Galicia de cara a las elecciones municipales del 23-M. En medio de un clima de tensión creciente por la crisis de Ceuta -donde un grupo de personas atacó este domingo el coche de la diputada Julia Ferreras-, los manifestantes se han movilizado para protestar «por la presentación en Compostela de un partido político que incluye entre sus medidas la expulsión inmediata de personas migrantes sin garantías legales». Poco antes del comienzo del acto, decenas de manifestantes mantenían una sentada ante la puerta del centro sociocultural, mientras otras dos decenas de jóvenes permanecían en el interior.
A la llegada de Buxadé, jefe de la delegación en la Eurocámara y miembro de la dirección nacional, la protesta ya reunía en torno a 400 personas.
En un primer momento, el portavoz de Vox en Santiago, Javier Sánchez, afirmaba que el partido celebraría el acto político. En caso de no haber desalojo -más de diez agentes de la UPR de la Policía Nacional se han desplegado en la puerta- lo harían en el exterior. Con todo, el acto no pudo llevarse a cabo finalmente.
Los jóvenes antifascistas, convocados por diversos colectivos, han entrado en el centro sociocultural para evitar que se celebre el acto con el que Vox quiere marcar el inicio del curso político. «Los diversos colectivos que forman parte de la acción llaman a una respuesta unitaria contra la presencia de discursos fascistas y reaccionarios en las calles gallegas. Este es el camino del antifascismo”, explica la la Coordinadora da Mocidade Socialista (CMS) en un comunicado. Los manifestantes también señalan al Gobierno local «por la cesión del Centro Sociocultural de Santa Marta y los medios que permiten la realización de actos de la extrema derecha».
Los dirigentes de Vox ‘protagonistas’ del acto político en Compostela son Jorge Buxadé, jefe de la delegación en la Eurocámara y miembro de la dirección nacional, y María Ruiz Solás, vicesecretaria nacional de organización y artífice del despliegue del partido en Galicia. Buxadé tuvo la semana pasada un papel relevante en el Parlamento Europeo por la sesión sobre Ceuta del martes 15, en la que habló de «invasión territorial» y «ocupación violenta de una parte de España» y exigió suspender los acuerdos de asociación con Marruecos salvo los de retorno y expulsión, dado que define lo sucedido en la ciudad autónoma como un acto de guerra híbrida, no como una crisis humanitaria. También reclama la deportación a Marruecos de todos los migrantes que entraron en la ciudad autónoma, incluidos los menores y aquellos que no proceden del país vecino.
En cuanto a su despliegue en Galicia, Buxadé asegura que Vox aspira a presentar candidaturas «en las siete ciudades y en cuantos más municipios sea posible», pero también en el mundo rural.
Veinte colectivos promueven una protesta por el acto de Vox
Una veintena de entidades y colectivos han convocado una «concentración pacífica y democrática» a las 19:00 contra el acto político público de Vox en la capital gallega. Los colectivos que convocan la concentración de protesta consideran que los valores de la dignidad humana «están seriamente comprometidos porque dirigentes (de Vox) llaman ‘a la caza de las personas migrantes’, promoviendo una terrible deshumanización de este colectivo de seres humanos». La frase hace referencia a las palabras de José María Figaredo, secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, quien declaró en diversas entrevistas que había que “cazar uno por uno” a los migrantes que entraron en Ceuta.
«El problema de este acto es la extensión del mensaje. Se está naturalizando que se puedan mantener discursos racistas. Es como cuando en los años 30 parecía que el fascismo era algo positivo que podía mejorar las cosas. Que se pueda proponer una devolución colectiva nos preocupa. Es muy peligroso que haya una corriente de normalización de estos discursos«, explica a El Correo Gallego Miguel Fernández, portavoz del Foro Galego da Inmigración.
Dos días después de la sesión sobre Ceuta en Estrasburgo, el día 17, la Eurocámara aprobó una resolución planteada por el Partido Popular Europeo (PPE) y pactada con la ultraderecha cuyo texto recoge que Ceuta “ha sido invadida” y condena la “instrumentalización de la migración irregular como herramienta de guerra híbrida” contra la integridad territorial de un Estado miembro. La resolución reclama el “retorno rápido y efectivo” de quienes no tengan derecho a permanecer en la UE, incluidos menores no acompañados. También expresa su «profunda preocupación» por la política de regularización del Gobierno de Pedro Sánchez.
Fuente: El Correo Gallego













