Leo Román, entre parar mucho y transmitir lo necesario

El fichaje de Leo Román, así como en su día fue la resistencia ante las ofertas por Yeremay, supuso para el Deportivo contratar a un guardameta cotizado y con nivel de internacional, pero también mandar un mensaje al fútbol español y europeo. El proyecto iba en serio, porque tenía las ideas claras y debía armarse en las áreas, y porque tenía la cartera suficiente para gastarse nueve millones y no temblarle el pulso. El estatus del meta es infinito en Abegondo y Riazor, ahora debe refrendarlo en el campo. Ya lo ha hecho en una parte de sus tareas, queda la otra, que tampoco es menor.

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