«Cucho toca la pelota y ese jugador mete la cabeza ahí». El colegiado del Deportivo-Betis, Soto Grado, despachó con esta frase la llamada desde la sala VOR tras recomendarle «una revisión» para que valorase si había «juego brusco grave». A uno lo llama por su nombre y al otro de manera impersonal. El trencilla pidió un plano corto y antes uno general para «ver cómo llega ese jugador ahí» y se reafirmó en su medida inicial, a pesar de que el lateral del Deportivo estaba sangrando. «Voy a pitar la falta y se acabó», sentenció. Ni amarilla. Esta conversación queda atestiguada después de que la propia Federación la hiciese pública pasada la medianoche.
Lo sucedido y cómo quedó la cabeza de Ximo Navarro
El Deportivo encaraba el descanso y ya iba perdiendo ante el Betis, pero lo que encendió al estadio de Riazor no fue el gol o la derrota momentánea que se estaba produciendo, sino la inacción del colegiado Soto Grado en una patada de Cucho Hernández a Ximo Navarro que, para él, no mereció la roja. El impacto ya era claro en directo y solo señaló falta, ni amonestación. Le llamó el VAR y, después de un tiempo sin inmutarse, acudió a la pantalla. Tras analizar la jugada, mientras todo Riazor veía las imágenes en el videomarcador, decidió volver a inhibirse. El impacto era cristalino y eso puso patas arriba a la grada, que no paró de pitarle hasta el descanso, cuando se retiró, y a su regreso al verde. Solo el empate distrajo un poco al deportivismo.
Tras producirse la acción, las quejas fueron ostensibles tanto del propio Ximo Navarro como de Diego Villares, otro de los capitanes. El lateral se echaba la mano a la cabeza y tenía sangre, se la llegó a mostrar. Nada hizo que el trencilla cambiase su decisión.
Quiso el destino que el propio Ximo Navarro fuese expulsado en Segunda con el Dépor ante el Cartagena, en una jugada del mismo corte y que incluso generaba alguna duda más.
«Hay un árbitro que toma una decisión al respecto, aunque yo no lo comparto. Me lo explicó al final del partido, cosa que agradezco como entrenador, pero para mí era una tarjeta roja clarísima», opinó Antonio Hidalgo de la acción.
Fuente: La Opinión A Coruña













