el V2 de 645 cc vuelve con 73 CV y QuickShifter por 7.999 euros

Suzuki recupera la esencia de la SV 650 con la nueva SV-7 GX, una crossover equipada con el histórico motor V2 de 645 cc, 73 CV y cambio rápido bidireccional. Según la información facilitada por la marca, el modelo incorpora acelerador electrónico, tres modos de conducción, conectividad y un precio de 7.999 euros.

El motor V2 de 645 cc mantiene los 73 CV

La principal característica de la Suzuki SV-7 GX es la continuidad de su propulsor bicilíndrico en V a 90 grados. Suzuki estrenó esta mecánica en la SV 650 de 1999 y ahora la actualiza para adaptarla a la normativa Euro 5+. El motor conserva una cilindrada de 645 cc y una potencia máxima de 73 CV, aunque recibe cambios profundos en la gestión electrónica.

La revisión incluye un nuevo acelerador electrónico *ride by wire*, una tecnología que permite modificar la respuesta del motor mediante diferentes programas. El modo A ofrece una entrega más directa; el modo B proporciona una respuesta más progresiva, mientras que el modo C suaviza aún más la reacción del acelerador y limita la potencia hasta aproximadamente 61 CV.

La SV-7 GX también incorpora un control de tracción regulable en tres niveles. Según Suzuki, el sistema puede desconectarse incluso durante la marcha. La motocicleta no equipa una centralita inercial IMU y su ABS no puede desconectarse, dos decisiones relacionadas con el planteamiento sencillo y accesible del modelo.

La nueva crossover incorpora QuickShifter bidireccional

Otra de las novedades de la SV-7 GX se encuentra en la transmisión. Suzuki ha modificado la caja de cambios para instalar de serie un QuickShifter bidireccional, que permite subir y bajar marchas sin accionar el embrague. El sistema amplía las posibilidades de uso frente a los dispositivos más básicos.

La marca señala que el cambio rápido permite reducir con el acelerador abierto y subir una marcha con el gas cerrado. Estas funciones acompañan a una mecánica que conserva el carácter del V2, pero con una gestión electrónica más actualizada. La moto no incluye control de crucero, pese a contar con acelerador electrónico y una orientación también preparada para realizar viajes largos.

La estructura mantiene varios elementos asociados a la antigua SV 650. El chasis y el basculante continúan fabricándose en acero, mientras que la suspensión delantera utiliza una horquilla convencional sin posibilidad de regulación. La carrocería, sin embargo, es completamente nueva e incluye un frontal rediseñado, un asiento diferente y una zona posterior de nueva factura.

Más protección para viajar y conectividad de serie

La posición de conducción es uno de los cambios más visibles frente a la SV 650. El manillar se apoya sobre nuevas torretas que elevan su ubicación y sitúan al piloto en una postura más erguida. Suzuki mantiene así una orientación viajera sin convertir la SV-7 GX en una motocicleta de enfoque claramente trail.

La carrocería incorpora una nueva firma luminosa y un faro LED con tecnología de proyección. La pantalla delantera ofrece tres posiciones de montaje, mientras que Suzuki comercializa como accesorio una pantalla aproximadamente 80 milímetros más alta. Estas soluciones amplían las posibilidades de adaptación del modelo para quienes busquen una posición más protegida.

El depósito de combustible puede almacenar más de 17 litros, aunque visualmente no presenta un volumen especialmente grande. Según Suzuki, esta capacidad, combinada con el contenido consumo del motor V2, debe permitir una autonomía considerable. La instrumentación se sitúa al nivel de la nueva generación de equipamiento de la marca mediante una pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas.

La pantalla permite conectar el teléfono móvil y utilizar las funciones de la aplicación Suzuki Ride Connect+, incluida la información relacionada con navegación y rutas. La dotación de serie se completa con neumáticos Pirelli Angel GT II, orientados al uso deportivo y rutero sobre asfalto.

Con la SV-7 GX, Suzuki conserva un motor utilizado por la marca desde 1999 y añade acelerador electrónico, modos de conducción, control de tracción, conectividad y cambio rápido. La combinación se ofrece por 7.999 euros, mientras que la ausencia de IMU, ABS desconectable y control de crucero mantiene el modelo dentro de una propuesta sencilla y accesible.

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