Fue cosido a cuchilladas y salvajemente golpeado en la cabeza con una barra metálica a finales de julio y, desde que su cuerpo fue recogido de debajo del puente de Barriomar, en Murcia, donde quedó tumbado, permanece en una cámara frigorífica de la morgue.
Los restos mortales de un ciudadano de origen serbio cuyas iniciales son T. T. y conocido como ‘El Alemán’ se encuentran todavía en el interior del Instituto de Medicina Legal de Murcia, dado que nadie los ha reclamado, confirman fuentes cercanas a la investigación.
Pedro C. M., Jesús C. M. y el padre de ambos, Pedro C. M., cuando fueron llevados al juzgado el sábado por el crimen de Barriomar. / Israel Sánchez
Para que los cuerpos sin vida sean sacados del centro situado tras el Reina Sofía, en la capital de la Región, ha de reclamarlos alguna persona y dar su permiso la autoridad judicial competente. En el caso de T. T., podría darse el caso de que ni siquiera sus parientes, que se encontrarían a kilómetros de la ciudad, supiesen que ha fallecido.
Tres sospechosos en prisión
Las puñaladas que lo mataron las presentaba principalmente en el torso y en el cuello. Y es que este hombre linchado, presuntamente, por al menos ocho miembros de una misma familia: T. T. habría empezado una discusión con uno de ellos y a la riña se fueron sumando parientes de este varón, tras ser avisados. Por este crimen hay tres personas en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
Jesús C. M., el autor confeso del crimen de Barriomar, ingresó en prisión provisional junto a su hermano, Pedro C. M., y su padre, que también se llama Pedro C. M. Pedro hijo asegura que él no llegó a atacar a ‘El alemán’, sino que fue agredido por él, al confundirlo con su gemelo, Jesús, que admitió el crimen.
Los restos mortales de esta víctima (a la que ya se le practicó la autopsia, al llegar al centro) se seguirán conservando en frío, hasta que el juzgado autorice que pueden recibir sepultura. En ese momento, en el caso de que aún no hay sido reclamado el cuerpo, será enterrado en uno de los nichos de beneficencia disponibles. No será cremado. Un cadáver es una prueba en el marco de la investigación de asesinato y ‘cuenta’ su historia a los forenses.












