El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja este lunes a Nueva York para participar en la semana de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde tiene previsto abordar la crisis en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos para defender su gestión y el modelo migratorio de España.
Sánchez lleva una agenda que quiere exponer en este foro internacional, con temas como la gobernanza de la inteligencia artificial, la defensa del sistema multilateral y la reivindicación del modelo económico de España, pero no evitará la situación en la ciudad autónoma, que ahora mismo es la prioridad número uno para el Ejecutivo, según trasladan fuentes de Moncloa.
Aunque el jefe del Ejecutivo no busca un apoyo formal en forma de declaración institucional o algún instrumento diplomático similar, con toda probabilidad abordará este asunto en sus intervenciones públicas, así como en las reuniones informales que va a mantener con líderes internacionales y en las entrevistas a medios estadounidenses que va a conceder.
Sánchez quiere explicar su visión de los hechos sobre la llegada de unas 80.000 personas a territorio nacional, que ha abierto una profunda crisis que se mantiene mes y medio después, con unos 10.000 inmigrantes irregulares todavía en la ciudad, 3.000 de ellos vagando por las calles sin una plaza de acogida, según admiten ya en el Ejecutivo.
La derivada internacional de la crisis también en notable, con las sospechas sobre la participación de Marruecos de fondo –que el Gobierno niega– y las acusaciones vertidas por Sánchez contra Rusia e Israel de contribuir agravar el problema difundiendo desinformación a través de redes sociales con el objetivo de debilitar a España y a Europa.
Espera encontrar más compresión que en España
Tras recibir duras críticas de prácticamente todo el arco parlamentario en España –toda la oposición y todos los socios menos Bildu– por no señalar a Marruecos como culpable y actuar con tardanza, Sánchez espera encontrar más comprensión entre sus homólogos internacionales, según admiten las fuentes consultadas.
Defenderá, como hasta ahora, que no se podía prever una avalancha de esta magnitud, que no hubo avisos de inteligencia que lo adelantaran y que actuaron con rapidez junto con Marruecos para devolver en los primeros días a un número considerable de los que habían entrado.
Tal como ha hecho en España en las últimas semanas, seguirá reivindicando el modelo migratorio impulsado por su gobierno, de brazos abiertos a una inmigración que considera imprescindible para el crecimiento económico y también de su medida más polémica, la regularización generalizada de inmigrantes para concederles permiso de trabajo.
Un modelo que, hasta el estallido de la crisis de Ceuta, había logrado bajar el volumen de entradas irregulares y fue respaldado por el Papa León XIV durante su visita a España el pasado mes de junio.
Acto con Mamdani y conferencia en Harvard
Sánchez llegará a Nueva York el lunes y ese mismo día mantendrá un encuentro con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que en diciembre finaliza su mandato. El martes acudirá a la sesión de apertura del debate en la Asamblea General, donde coincidirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El miércoles 23 participa como invitado principal en el acto organizado por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en el que defenderán un modelo económico que baje el coste de la vida de la gente y donde exhibirá sintonía en materia de redistribución de la riqueza y prosperidad compartida.
Su intervención ante la Asamblea General de la ONU está prevista para la madrugada del miércoles al jueves, a las 02.00 horas y ya el jueves se trasladará a la ciudad de Boston, donde va a intervenir en la Universidad de Harvard y mantendrá un encuentro con la gobernadora del estado de Massachusetts.
Sánchez dedicará buena parte de sus discursos a promover una regulación internacional sobre inteligencia artificial. En el Gobierno están convencidos de que habrá algún tipo de legislación al respecto, toda vez que hasta las propias empresas desarrolladoras están diciendo que es necesaria. La gran pregunta es cómo se hará y Sánchez va a defender un modelo humanista, que ponga en el centro los derechos de las personas.













