«Llegará, no llegará, igual se hace daño…». Es la duda que le surge a Sofía Vázquez mientras observa los saltos de los participantes de parkour en GRAVITEO. Vecina de A Coruña, conoce de vista algunas de lad disciplinas, pero reconoce que no entiende demasiado del deporte. «Está muy chulo, la verdad», cuenta. Para Sofía, una de las cosas que más cambia de estas disciplinas es verlo en directo. «Seguro que cambia bastante. Es un poco impactante verlos ahí, saltan un montón«, explica. Ella no se atrevería a probarlo: «Yo soy muy torpe, seguramente me caiga o algo así».
«No había visto nunca esto. Me estoy quedando impresionado». Fernando Orduna paseaba este viernes por el puerto de A Coruña, como hace habitualmente durante sus visitas a la ciudad, cuando se topó con el montaje de Graviteo. No sabía qué se iba a encontrar y se quedó observando. «Desconocía totalmente este deporte», explica sobre el parkour, antes de reconocer que nunca lo había visto ni siquiera por televisión.
La primera impresión llega acompañada de cierta sorpresa. «Lo veo un deporte muy arriesgado», asegura mientras observa el circuito preparado para la competición. También se fija en las medidas de seguridad y en la espectacularidad de las instalaciones. El psicobloc, con los escaladores ascendiendo por una pared sobre el mar, es otra de las imágenes que más le llama la atención.
Orduna, que es de Madrid y se encuentra en A Coruña para pasar unos días, asegura que el montaje ha despertado su curiosidad. «No lo había visto nunca, a ver un poquito de qué se trata, pero lo veo un deporte muy duro», cuenta. También destaca el escenario elegido para el festival. «Es increíble, además en un día espléndido como el de hoy va alucir mucho«, señala.
El festival de deportes urbanos, organizado por La Opinión de A Coruña y Prensa Ibérica, cuenta con el impulso de la Xunta de Galicia, el Concello de A Coruña y la Diputación de A Coruña, además de CabreiroÁ, y la colaboración de la Real Federación Española de Gimnasia, la Federación Galega de Montañismo, Tranvías de A Coruña, Honda Galcar y Bico de Xeado.
«Esforzarte, aprender y tener paciencia»
Entre quienes han llegado expresamente a GRAVITEO A Coruña están familias que recorren cientos de kilómetros para acompañar a sus hijos. José Santiago ha viajado desde Sabadell, en Barcelona, con su hijo de 12 años, que participa en el Campeonato de España de Parkour en la modalidad de Freestyle. No es su primera competición. «Es el segundo año que compite», explica su padre.
El pequeño lleva alrededor de cuatro años entrenando y llegó al parkour después de probar numerosos deportes. «Siempre iba motivado porque iba algún compañero, algún amigo del cole, un vecino», cuenta. Hasta que un día les dijo que quería practicar «parkour y acrobacia«. Lo descubrió a través de internet y sus padres buscaron un gimnasio cerca de casa. Desde entonces, el deporte se ha convertido en una parte importante de su vida.
Su padre también ha terminado descubriendo el parkour a través de él. «Yo lo descubrí por él. Es un deporte chulo, la verdad», asegura. Destaca el esfuerzo físico, el aprendizaje y, sobre todo, la paciencia necesaria para progresar. «Tienes que esforzarte físicamente, aprender y tener paciencia», explica.
También hay nervios. Su hijo es todavía muy pequeño y el riesgo forma parte de un deporte que exige aprender a controlar el cuerpo. El año pasado terminó tercero de su categoría en su primera competición. Esta vez, su padre prefiere que no se marque una posición concreta como objetivo. «Le hemos dicho que no se sienta presionado a quedar mínimo tercero, ni a quedar segundo. Lo importante es que se divierta y, sobre todo, que no se lesione«, explica.
Desde Lleida ha llegado Josep, cuyo hijo compite en la categoría juvenil de Speed. Él destaca especialmente el ambiente entre los participantes: «Es un deporte muy bueno, muy sano». Según explica, los deportistas «comparten trucos, anécdotas y hay una hermandad muy buena«. Su consejo para su hijo es claro: disfrutar, pero con cabeza. «Haz lo que tú disfrutes, tu pasión en el parkour, pero hazlo con técnica». Y añade: «Todo lo que hagas, con técnica y saliendo de lo que haces con seguridad».
Entre los deportistas que ya se preparan para competir está Eneko Velastegui, de Donostia, de 22 años. Participa en la categoría absoluta de Speed y ya estuvo el año pasado en GRAVITEO. El recorrido coruñés, explica, no es especialmente complicado desde el punto de vista técnico, pero sí exige mucho físicamente. «Es bastante largo», señala. «Es muy de piernas, necesitas tener las piernas muy fuertes, saltar muchísimo y tener muy buen cardio en general».
Más colegas que rivales
Eneko empezó a practicar parkour con 11 años y lleva media vida ligado a esta disciplina. Compite desde hace tres años, precisamente para comprobar hasta dónde puede llegar. «Siempre he tenido ese gusto de saber hasta dónde puedo llegar compitiendo«, explica. Su objetivo es conocer «mi verdadero potencial en el parkour«.
Desde dentro, también coincide con los padres en la importancia del ambiente. «Somos más colegas que rivales. Si podemos corregir algo a nuestros supuestos rivales, que son más colegas que rivales, lo hacemos», afirma.
Y A Coruña tiene para él un significado especial. La ciudad es «de los primeros sitios en los que se hizo parkour en España». Por sus características, considera que es un escenario especialmente apropiado. «Hay mucho desnivel, hay muchas zonas y en general es muy buen sitio para saltar«. Después de que el año pasado la competición se celebrase en Andalucía, celebra que llegue al norte. «Ya va siendo hora», bromea.
También cree que el festival puede acercar el parkour a personas que nunca se habían interesado por él. «Es un deporte que llama muchísimo la atención», asegura. Detrás de cada salto, recuerda, hay muchas horas de entrenamiento. «La gente piensa que estamos muy malos de la cabeza, pero hay muchas horas detrás de cada salto«, explica. Y resume el atractivo de la disciplina con una imagen sencilla: «No todos los días ves a gente saltando de una valla a otra, trepando como si fueran monos y todo eso».
A falta de que llegue la competición, GRAVITEO A Coruña ya ha conseguido una primera reacción: despertar la curiosidad de quienes se acercan al puerto sin saber exactamente qué se van a encontrar.












