- El JEMA visita las bases donde se desarrolla Atlante 26
- Misiles, tiro de cañón y misiones C-UAS
- Las unidades que participan y el objetivo del ejercicio
El ejercicio Atlante 26 ya ha entrado en su fase de ejecución y reúne en el sur de España a varias unidades del Ejército del Aire y del Espacio. El JEMA, general del aire Francisco Braco Carbó, ha comprobado en primera persona cómo se desarrollan las misiones de tiro, incluido un adiestramiento C-UAS a bordo de un NH90. La actividad continúa hasta el 18 de septiembre.
El JEMA visita las bases donde se desarrolla Atlante 26
Morón concentra la Principal actividad operativa
El general del aire Francisco Braco Carbó, jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, se ha desplazado a la Base Aérea de Morón, en Sevilla, para conocer de primera mano la evolución del ejercicio Atlante 26. Esta instalación actúa como la principal base de operaciones de una actividad que comenzó el 13 de septiembre y se prolonga hasta el 18.
A su llegada, el JEMA recibió una actualización sobre la marcha del ejercicio y sobre las tareas de instrucción y adiestramiento avanzado que realizan las unidades participantes. La visita se produce después de que Atlante 26 superara su fase de despliegue y comenzara un periodo de ejecución con actividades operativas sucesivas.
La estructura del ejercicio permite alternar diferentes tipos de misiones. No se trata de una única maniobra repetida, sino de un programa que combina tiro de cañón, lanzamiento de misiles y operaciones frente a amenazas representadas por sistemas aéreos no tripulados.
El Arenosillo controla los blancos del ejercicio
La segunda parada del JEMA fue el Centro de Experimentación de El Arenosillo, conocido como CEDEA, perteneciente al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, el INTA. Desde este centro se controlan los blancos aéreos y marítimos semiautónomos empleados durante las actividades de tiro real.
Las operaciones se desarrollan en distintas áreas del golfo de Cádiz, mientras que Morón mantiene el papel de base principal. Esta distribución permite separar la gestión de los blancos, el despliegue de los medios y la ejecución de las misiones, con los elementos de mando y control necesarios para coordinar el ejercicio.
| Ubicación | Función en Atlante 26 |
|---|---|
| Base Aérea de Morón | Principal base de operaciones |
| Centro de Experimentación de El Arenosillo | Control de blancos aéreos y marítimos semiautónomos |
| Golfo de Cádiz | Áreas donde se realizan las actividades de tiro real |
El esquema muestra cómo se articula Atlante 26: una base concentra la actividad y un centro especializado gestiona los objetivos que intervienen en las prácticas. Así se crea un entorno de entrenamiento exigente, con escenarios aéreos y marítimos y con una secuencia de misiones que exige coordinación constante.
Misiles, tiro de cañón y misiones C-UAS
Una fase de ejecución con actividades sucesivas
Atlante 26 se encuentra organizado en periodos sucesivos. En ellos se alternan el tiro de cañón aire-aire sobre un blanco remolcado por dron, el lanzamiento de misiles aire-aire y aire-superficie contra blancos navales y las misiones C-UAS.
El calendario operativo reúne, por tanto, distintos tipos de adiestramiento. El blanco remolcado por dron sirve para practicar el empleo del cañón aire-aire, mientras que los objetivos navales se utilizan en las acciones con misiles aire-aire y aire-superficie. Cada actividad plantea una exigencia distinta a las unidades participantes.
La presencia de blancos aéreos y marítimos semiautónomos controlados desde el CEDEA añade una capa de coordinación al ejercicio. Los medios deben actuar dentro de las áreas previstas del golfo de Cádiz y completar sus misiones con apoyo de los sistemas de mando y control desplegados para Atlante 26.
El resultado es una preparación que combina vuelo, tiro y coordinación operativa. Y ahí está uno de los puntos fuertes del ejercicio: las unidades no practican una capacidad aislada, sino varias tareas dentro de una misma planificación. El ritmo cambia de una misión a otra.
La novedad de los Fire Mobile Teams del Ala 48
Una de las principales novedades de esta edición es el adiestramiento C-UAS mediante Fire Mobile Teams sobre plataformas de ala rotatoria del Ala 48. C-UAS identifica las misiones dirigidas contra sistemas aéreos no tripulados, un ámbito que forma parte del entrenamiento avanzado incluido en Atlante 26.
El general del aire Francisco Braco participó en una de estas actividades operativas a bordo de un NH90, durante una misión de tiro C-UAS. De este modo, el JEMA pudo observar desde dentro una de las prácticas que distinguen esta edición del ejercicio.
La utilización de plataformas de ala rotatoria del Ala 48 introduce una dimensión específica en las tareas C-UAS. La actividad no se limita a una demostración estática: se integra en una misión operativa y se ejecuta desde un NH90, con los procedimientos y medios previstos para este tipo de adiestramiento.
- Novedad: empleo de Fire Mobile Teams en misiones C-UAS.
- Plataforma: medios de ala rotatoria del Ala 48.
- Participación del JEMA: misión de tiro C-UAS a bordo de un NH90.
La escena resume el carácter práctico de Atlante 26. El ejercicio sirve para poner a prueba capacidades en condiciones de exigencia elevada y para revisar cómo responden las unidades cuando deben combinar sus medios en una actividad operativa realista.
Las unidades que participan y el objetivo del ejercicio
Seis alas y el EZAPAC forman el dispositivo
En Atlante 26 participan medios y personal de las alas 11, 12, 14, 15, 46 y 48, junto con el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas, conocido por sus siglas EZAPAC. A este conjunto se suman los elementos de apoyo, mando y control necesarios para que las actividades puedan ejecutarse.
La presencia de seis alas permite reunir capacidades y personal de distintas unidades del Ejército del Aire y del Espacio en un mismo ejercicio. No todos intervienen en idénticas tareas: el programa se organiza por periodos y alterna prácticas de tiro, lanzamiento de misiles y misiones C-UAS.
| Participantes citados en la fuente | Presencia en Atlante 26 |
|---|---|
| Ala 11 | Medios y personal participantes |
| Ala 12 | Medios y personal participantes |
| Ala 14 | Medios y personal participantes |
| Ala 15 | Medios y personal participantes |
| Ala 46 | Medios y personal participantes |
| Ala 48 | Participa además en el adiestramiento C-UAS con Fire Mobile Teams |
| EZAPAC | Medios y personal participantes |
El dispositivo también necesita una red de apoyo, mando y control. Esa parte permite organizar las misiones, coordinar los blancos y mantener conectadas las actividades que se desarrollan desde Morón, el CEDEA y las zonas de tiro del golfo de Cádiz.
Preparación para escenarios de elevada exigencia
Atlante 26 permite a las unidades del Ejército del Aire y del Espacio avanzar en su preparación y adiestramiento en escenarios de elevada exigencia. El ejercicio también sirve para comprobar y perfeccionar sus capacidades operativas mediante actividades que reúnen blancos aéreos, objetivos navales y misiones contra sistemas aéreos no tripulados.
La combinación de tiro de cañón aire-aire, misiles aire-aire y aire-superficie y tareas C-UAS ofrece una visión amplia del entrenamiento que se está realizando. Cada bloque plantea un reto diferente, pero todos forman parte de una misma fase de ejecución dentro de Atlante 26.
La visita del JEMA añade una mirada directa al desarrollo de estas actividades. Francisco Braco Carbó recibió información sobre el ejercicio y participó en una misión operativa a bordo de un NH90, lo que le permitió conocer sobre el terreno una de las novedades de esta edición.
El ejercicio seguirá desarrollándose hasta el 18 de septiembre, con la Base Aérea de Morón como eje y el CEDEA como centro de control de los blancos. La planificación reúne unidades, apoyos y medios de mando para poner a prueba su coordinación en un entorno operativo exigente. Todo ocurre dentro de una misma secuencia.
Atlante 26 concentra en el sur de España una preparación avanzada que combina tiro real, lanzamiento de misiles y misiones C-UAS. La participación de las alas 11, 12, 14, 15, 46 y 48, del EZAPAC y de los elementos de apoyo permite comprobar capacidades en escenarios aéreos y marítimos. La actividad del JEMA a bordo de un NH90 refleja el carácter práctico de este entrenamiento.
Fuente del artículo: Ejército del Aire











