El 91,9% de los conductores en España, el equivalente a los 26 millones de automovilistas, suspendería la prueba del carnet de conducir y solo un 8,1% conseguiría fallar un máximo de tres preguntas, el límite permitido para obtener el “apto”. Así lo refleja el estudio “Suspensos con carné. ¿Aprobarías hoy el examen de conducir?», elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con Fesvial y Etrasa,
El estudio, que analiza los resultados de un examen teórico de conducción a 1.700 conductores de toda la geografía española, a los que también se ha preguntado por diversas cuestiones relacionadas con el acceso a la conducción y la seguridad vial, también señala que la gran mayoría (75,4%) comete entre 4 y 10 fallos y el 16,5% superaría los 10 errores, un porcentaje que equivaldría a 4,7 millones de conductores, el doble de los que lograrían aprobar el examen.
Obtener el permiso en Espoala no es algo sencillo, ya que en el último año con datos disponibles (2024) se realizaron cerca de 1,05 millones de pruebas teóricas y prácticamente la mitad (49%), obtuvo la calificación de no apto, tal y como refleja la investigación de la Fundación, que ha reproducido de forma fidedigna el examen oficial y que tiene por objetivo concienciar a los automovilistas de la necesidad de seguir formándose.
El área en la que más errores cometen los conductores es la relacionada con motocicletas y ciclomotores (62,8%), seguida de la señalización vertical, horizontal y luminosa (30%) y la normativa vial (26,8%), donde se han incluido cuestiones sobre permisos, velocidades máximas permitidas o prohibiciones en la circulación.
Los conductores más veteranos son los que peor resultado tienen, probablemente por el paso del tiempo, la falta de reciclaje y los cambios normativos. Así, el 89,8% de los conductores de 18 a 30 años suspende, porcentaje que asciende al 92,2% en la franja de edad de 44 a 55 años y alcanza el 94,5% entre los mayores de 55 años. Por género, las mujeres (93,3%) suspenden algo más que los hombres (90,5%).
Pero una cosa es el recuerdo de las normas de tráfico y otra la conducción real, donde la experiencia constituye un activo de gran valor. De hecho, según datos oficiales de la DGT los ciudadanos con más de 10 años de carné solo son el 64,6% de los conductores implicados en accidentes con víctimas a pesar de ser casi el 82% del censo de conductores. Por su parte, los conductores noveles (0-1 años de carné) son el 7,6% de los implicados siendo apenas el 4% del censo, una proporción considerablemente mayor.
«Aprobar el carnet no es el punto final»
En palabras de Mar Garre, directora general de la Fundación Línea Directa, “los resultados del test demuestran que aprobar el carné no puede ser el punto final de la formación vial. Las normas cambian, aparecen nuevas formas de movilidad y, con el paso del tiempo, muchos conocimientos se olvidan. Resulta imprescindible, por tanto, consolidar una cultura de actualización y aprendizaje continuo que nos permita mantener nuestros conocimientos al día que contribuya a una conducción más segura”.
El 77% de los conductores reconoce que no ha vuelto a recibir formación después de haber aprobado el permiso, y otro 10% asegura haber accedido a información ocasional, pero no a un curso reglado.
No es de extrañar, por tanto, que el 84% de los españoles considere necesario reciclar los conocimientos de conducción, pero hay diferencias notables en cuanto a quien debe seguirla. Un 32% propone seguirla cada 10 años, pero un 39% propone exigirla a partir de una determinada edad. En cualquier caso, entre los contenidos teóricos que los conductores consideran más urgentes reciclar se encuentran la actualización de las nuevas normas de tráfico (67%) y la interpretación e identificación de señales (32%). En el ámbito práctico, los conocimientos más demandados son la reacción ante imprevistos y emergencias (41%) y la conducción con fenómenos meteorológicos adversos (35%).
En cuanto a las pruebas para obtener el permiso, de acuerdo al estudio, 7 de cada 10 españoles consideran que el nivel de dificultad del examen práctico es adecuado, siendo el práctico más sencillo que el teórico para el 53%. Sin embargo, el 28% de los conductores asegura que, tras aprobar, no se sentía suficientemente preparado para circular con seguridad. En cuanto a las causas de los suspensos, los nervios y la presión se imponen con diferencia (62%) sobre la falta de preparación (26%).
El coste de la formación es otro aspecto que genera preocupación entre los españoles. Así, 4 de cada 5 conductores consideran que es un lujo, ya que el desembolso total puede superar los 1.000 euros realizando 20 clases prácticas. Por último, el acceso al carné de conducir evidencia división entre los automovilistas, ya que permitir la conducción acompañada a los 17 años solo es apoyada por la mitad de los españoles (50%).
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